CAPÍTULO 3  

2563 Words
XIOMARA . . Ingreso nuevamente a la compañía. Me hacen entrega de mi uniforme y comenzamos con el recorrido, mostrándome las áreas de las que yo debo encargarme. —Xiomara, este sector es todo tuyo, son todos los estudios y camerinos de los chicos. Ellos aquí hacen diferentes cosas, pero, sobre todo, estudian sus libretos para las diferentes presentaciones, componen, producen, ensayan y no les agrada ser molestados. “Este es el salón de ensayo, a veces están todo el día aquí y si eso pasa, solo preocúpate de que estén llenos de botellas de agua y frutas. Por nada del mundo te metas sin permiso a los estudios, ellos cuando están preparando algo suelen ser demandantes consigo mismos… Tienden a ponerse tensos y sentimentales. —Solo me limito a escuchar y decir “ok”—. En estos momentos ellos no la están pasando bien y eso los tiene tensos a todos, como habrás visto hoy en la entrevista”. —Sí, algo de eso percibí, quédese tranquilo que entendí que debo ser invisible y silenciosa. —Bien, no son malos muchachos, con el tiempo te darás cuenta de ello. Ven, te los voy a presentar. Entramos con un toque en la puerta previo, y se encuentran como en un descanso en medio del ensayo de baile. Levanto la cabeza para mirarlos y me siento intimidada con 14 ojos puestos en mí y el señor que es mi guía. A quién no le entran los nervios y la vergüenza, ¿verdad? —Buenas tardes, ¿cómo están? Pasamos unos segundos para presentarles a su nueva colaboradora en el área de limpieza y abastecimiento. Ella es Xiomara y, aunque no es de acá, habla perfecto en coreano, así que preséntense por favor. —Buenas tardes, soy Mun, un gusto señorita. —Inclino un poco la cabeza en señal de saludo—. ¡Bienvenida! —Hola, bienvenida, soy DaekHo, Daek o D. —Mismo gesto de mi parte. —Buenas, soy JungSuk, bienvenida. —Hola, soy HoChoi, Choi o como quieras, cualquiera de esos 2 vas a escuchar nombrarme. —Me dedica una hermosa sonrisa, la misma que devuelvo de igual manera. —Soy Mou —Corrige de inmediato—, Minho es mi nombre. De antemano te aclaro que no me gusta ser molestado en mi estudio, así que directamente si hay luces; no entres, no toques, no respires en mi puerta. —Sonríe al final, pero apenas, eso fue una verdadera advertencia. —Buenas tardes, soy Namhyun. Disculpe lo de hace un rato, aunque de igual manera sirvió para que sepa lo que no debe hacer. —Asiento con la cabeza. —Soy Minjim. —Espero que diga algo más, pero realmente la cara de pocos amigos de ese hombre da miedo. —Buenas tardes, gracias por la bienvenida y por presentarse tan amablemente. —Esto último, sin querer, lo digo mirando al tal Minjim—. Bueno, mi nombre es Xiomara y descuiden, no van a saber de mi mientras trabajo, ya entendí todo. —Me despido de ellos—. Tengan un bonito día y estoy a sus órdenes. Salimos de allí y juro que mi cuerpo se derrite, estaba tan tensa y nerviosa que quería salir corriendo. Hye me muestra todo lo que debo hacer, mientras me cuenta sobre un proyecto en el que están trabajando en este momento. Una serie en la que están colaborando con la actuación, y está consiste en que son un grupo de policías, o un equipo encubierto más bien. En la misma, ellos son una banda de k-pop, de ahí es que tienen ensayo como una brigada y por eso practican tiro, el porte de armas de utilería y todo lo que involucre ser uniformados. Me dice que solo saldrán en 3 o 4 capítulos, pero es algo que los tiene más atareados. En definitiva, mi tarea no es gran cosa, así que bueno, pido permiso para ir a cambiarme de ropa y comenzar a trabajar. Ya cambiada, agradezco que sea todo entero mi uniforme. Mi cuerpo está tatuado en varias partes, por suerte solo a la vista el de mis dedos, pero siempre llevo unos parches para que no se noten. Entro a cada parte asignada y hago mi trabajo que consta de solo limpiar escritorios y llenar el frigobar de agua, entre otras cosas. Dato curioso, cada cierto tiempo debo ir por unos batidos donde cada uno tiene un número, o sus nombres, los retiro en la cocina y me encamino a la sala de ensayos. Ingreso y me voy derecho a la mesa para dejarlos mientras ellos siguen bailando. Me da curiosidad y miro el reflejo en el gran espejo de la pared observando a cada uno, notando quienes son los bailarines destacados y quienes no, ya que a algunos de ellos les cuesta más aprender. Detengo mi vista en Minjim porque algo llama mucho mi atención, sus manos tiemblan. Observo su cara y me doy cuenta de lo que le pasa. Él está sudando distinto, está pálido y sus ojos se encuentran decaídos, a lo cual reacciono instantáneamente. —¡AGARREN A MINJIM! —grito, aún mirando a través del espejo. Todos me miran confundidos y JungSuk, siendo ágil, lo atrapa justo a tiempo. —Minjim. —Lo coloca sobre el piso con cuidado y me mira—. No reacciona. —¿Hay enfermería acá? Supongo que sí. —Namhyun asiente angustiado—. Pídanle que venga con un kit para deshidratación, pero también con un suero glucosado. ¡Rápido, por favor! —El mismo que lo sujetó antes, sale disparado. —¿Cómo es qué...? —No importa, solo trae una silla. —Choi ve una y la acerca a nosotros—. Levantaré sus piernas y pon la silla debajo, ¿ok? —Mientras tomo su pulso, me doy cuenta de que está bastante bajo. Al mismo tiempo entra JungSuk con la enfermera. —Ay, no, justo Minjim… —Hola, ¿trajo lo que pedí? —La enfermera me mira extremadamente confundida por mi uniforme—. No me mire así y traiga todo, hay que colocarle una intravenosa. —Sí, el problema es que él es bastante difícil. —Déjeme a mí. —Realizo lo necesario y relato para que ella tome nota—. Estaba tembloroso, sudoración fría, letárgico y pálido, con el pulso irregular, ¿tienes hemoglucotest? —Me lo entrega, tomo los útiles, pincho su dedo índice y coloco la sangre en la tirilla para luego ponerla en el aparato. ¡Boom! 0.50, lo que imaginaba. —Es notorio que lleva horas sin comer y está sobre exigiendo su cuerpo. Enfermera, prepáreme una venoclisis mientras busco una vena. —Miro sus brazos y no me deja ver nada, así que me dirijo a sus manos, eso nunca falla. ¡Bingo! Tengo una, desinfecto la zona y ligo para que la vena salte más aún—. Dame catéter 21 mm, no, dame un 23, está muy fina. —Me entrega lo que le pido y de un pincho, entra perfectamente en su vena. Coloco la cinta para sujetar la vía intravenosa y conecto el suero dejando salir un suspiro—. Solo déjenlo descansar un poco, vamos a recostarlo con cuidado en el sillón, lo debe ver su médico. —Usted es de limpieza… —dice la enfermera mirándome ceñuda. —Sí, lo soy —Mierda, quedo como idiota, no sé ni que voy a contestar—, pero tranquila, sé lo que hago y digo. Será mejor que no salga de entre nosotros. En realidad, soy paramédico, pero acá no me permiten ejercer, por eso trabajo de esto mientras consigo revalidar mi título. Espero no tener problemas por lo que acaba de ocurrir. —Tranquila, hiciste un trabajo muy bueno y rápido, gracias por eso. —Agradece Mun, mientras toma mi mano intentado calmarme. —Ok, debo seguir con mi trabajo, no olviden sus batidos y cuando despierte él, que se lo tome y que coma, además de tomar bastante agua. ¡Adiós! Al darme vuelta para salir me encuentro dos señores, uno de traje y el otro normal, mirándome con el ceño fruncido, y veo que entra corriendo Hye. —¿Qué pasó aquí? ¿Me puedes explicar por qué la limpiadora acaba de atender a Minjim, Hye? Creo que ya me metí en problemas y seré despedida en mis primeras horas de trabajo. De entre tanto silencio y carraspeos de gargantas, sale Namhyun en mi defensa. —Señor, JiHu —Reverencia de todos en el lugar—, la señorita fue recientemente contratada en el sector limpieza. —Le cuenta todo con ayuda de Hye hasta que, de repente, los interrumpe. —Señorita, a mi despacho por favor. —Ahora sí, adiós a mi trabajo. Puedo ser hasta denunciada, ¿por qué no lo pensé antes? ¡Voy a terminar presa en Corea! Lo sigo y entramos al despacho del jefe. —Señorita ¿usted de verdad es médico? —Asiento secando un par de lágrimas que me abandonan—. ¡No llores! Pienso que se está desperdiciando tu talento al estar trabajando en ese sector. “No me recuerdas porque no tuviste tiempo de levantar tu rostro más temprano en la cafetería. Mi camisa no te lo agradece, le has dejado una gran mancha. Fui testigo de tu gran ayuda a la anciana que se estaba asfixiando. Y cuando me enteré que estabas pidiendo trabajo en mi empresa, no dudé en exigirle a Hye que te contratase de inmediato”. —Gracias, en verdad se lo agradezco mucho. No importa, no es un desperdicio para mí, estoy acostumbrada a trabajar duro y el problema es que debo revalidar mi título para poder ejercer. Lamentablemente todo es costoso. —No debe salir a la luz nada de lo ocurrido en esa sala, lo sabes, ¿verdad? —Su tono amenazante me pone nerviosa, así como también es un tanto comprensivo a causa de mis lágrimas, supongo. —Por supuesto que lo sé, ya firmé un documento por ello, y tampoco tengo intención de terminar en prisión. —Me quedo callada. ¡Yo y mi bocota! Llevo las manos a mi frente desesperada mientras él sonríe. —Tranquila, eso no va a pasar. Ambos tenemos cosas que ocultar, así que estamos a mano. —Suspiro aliviada—. La hice venir por dos motivos que se convirtieron en 3. La cosa es así. Minjim volvió a hacer una dieta estricta por lo que su alimentación está siendo casi nula, por más que le pedimos lo contrario, y su temperamento es intratable últimamente. “Así que: número 1, te voy a pedir que dejes comida para él más seguido, más colaciones. Número 2, te voy a cambiar a asistente de ellos y voy a hacer que dejen un kit de primeros auxilios para así estar adelantados por si pasa algo como lo de hoy. Por último, número 3… Te propongo lo siguiente; voy a mandar averiguar qué es todo lo que te piden para revalidar y así poderte contratar como médico de la empresa, si te parece bien”. —¿Qué? —digo asombradísima y feliz—. Claro que me parece más que bien, ¡no sabe lo feliz que me hace! —Bien, ya no es necesario que uses ese uniforme, puedes asistir con tu propia ropa, y también puedes utilizar maquillaje, aquí no está prohibido nada de eso. —Oh, gracias, no lo sabía y además no utilizo, nunca fui de maquillaje y esas cosas. ¡Gracias! —Ok, voy a comunicarle a Hye de tu cambio de puesto y te pido por favor que, en la medida que te sea posible, no te despegues mucho de Minjim. —Toma mis manos—. ¡Gracias! —Dedica una tierna y paternal mirada hacia mí y continúa. “Mira, el grupo entero está pasando por uno de los peores momentos. No es algo que se deba divulgar, pero como ahora serás su asistente es correcto que lo sepas. La pareja de Namhyun, Victoria, está en coma desde hace 6 meses, un problema le causó un ACV. Ella estaba embarazada. Toda la situación provocó un parto anticipado y también descubrieron que tenía un aneurisma. La sometieron a una intervención quirúrgica craneal, pero no se pudo hacer mucho. Era como una hermana para Jim y eso, sumado a otros motivos, lo tienen mal, muy mal. —¡Lo lamento! Si puedo colaborar en algo respecto a la situación médica no dude en pedírmelo. —Temo hacer la pregunta que tengo en mente, pero me angustia no saber—. El bebé… —Los bebés, son trillizos y están muy bien. Gracias a Dios, ellos se salvaron. —Dejo salir el aire contenido en mis pulmones, aliviando el nudo que se me ha formado. No conozco a nadie, pero la pérdida de un ser querido tan cercano no es algo que le desee a nadie. —De verdad, lo que necesiten. —Muchas gracias, Xiomara, se lo haré saber a Nam. Como sabrás, a veces esos pequeñitos nos visitan y también sería bueno que les des una mano con ellos. —Será un placer. Me retiro, entre feliz y un tanto confusa por el trato que recibí del jefe, pero es muy bueno, y triste por lo que me ha contado. Me meto en el vestuario y me saco el uniforme para ponerme mi ropa y volver con el grupo para presentarme nuevamente, pero como asistente. No sé si sea correcto que de una diga que ya sé cuál es su problema y que pueden contar conmigo, así que mejor actúo como que no sé nada. —Perdón que los moleste, venía a ver cómo va todo con el accidentado. —Veo que Minjim está lúcido ya, e intentan hacer que coma—. También vengo a anunciarles que me cambiaron al cargo de asistente de ustedes, así que estoy a su disposición. No sé muy a detalle lo que debo hacer, a excepción de un par de cositas…. —¡Oh, genial, nueva asistente! —dice Daek sonriendo y el resto me vuelve a dar la bienvenida. —Deberías estar comiendo, Minjim, lo que te pasó fue por falta de alimentos. —No es tu asunto, además, que rápido escalaste de limpiadora a asistente. Solo unas horas te ha tomado —dice enojado ante mi recordatorio del asunto con la comida. —Sí, ahora como asistente me debo encargar de este tipo de cosas, también. —Pues, te repito, no es asunto tuyo. No necesito una niñera, gracias, pero no gracias. —Minjim, por favor compórtate, ella sabe muy bien lo que dice… —No me interesa, ¿qué va a saber una empleada de la limpieza? —No seas despectivo, hermano, en todo caso deberías agra... —No dejo que Nam termine de hablar. —Shh, shh… No es necesario. Tú, si no necesitas una niñera, deja de comportarte como un niño engreído y come, no me des trabajo de más. —Todo en el lugar es silencioso y nos miramos con desafío y enojo. —Apenas conociéndote y ya me colmas la paciencia. —Pues qué pena. Aquí me voy a quedar.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD