33

1612 Words

Regresé a la orilla y antes de salir del agua, pregunté: - ¿Estás seguro de que no entrarás? El agua es maravillosa. - Tener. – dijo sonriendo. Me di cuenta de que había arreglado una mesa con algunas golosinas. Estaba impresionado. Todo estaba sobre una mesa plegable, con un mantel rojo a cuadros estilo picnic y dos sillas. Salí y me paré al sol por un rato para secar mi cuerpo y mi ropa mojada. Mi camiseta blanca estaba pegada a mi cuerpo, dejando mi sostén completamente expuesto. Me sentí casi desnudo frente a este extraño que apenas conocía. Pero él ni siquiera miró mi cuerpo. De alguna manera sentía que no me atraía. Luciano parecía más interesado en el perro que en ver a una mujer semidesnuda al frente. Puede que no le gusten las mujeres. O tal vez yo no era su tipo. No me creía

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD