La oferta laboral.

2409 Words
Sonreí y aleje mi rostro del suyo. -Debo volver con mi familia. -Pero estabas diciendo que necesitabas ayuda. -Basicamente necesito un empleo decente para ayudar a mi familia. Aunque no se si alcance a pagar. -Rasque mi cabeza. -¿Cual es tu profesión?. -Soy diseñadora de artes y moda pero me dedico a la fotografía profesional. Cuento con una plataforma digital en donde vendo fotografias artisticas pero no me ha ido muy bien últimamente. -¿Fotografa?, genial. Precisamente en la compañía necesitamos uno.-Dice él. -¿De verdad o solo lo haces por ayudar?. -Si, nuestro fotografo tuvo que ser despedido por unos temas legales en su contra y no necesito una mala imagen para mi compañía. -¿Entonces?-Lo mire esperanzada. -Si necesitas el empleo dejame tú número y le diré a mi secretaria que se contacte contigo. Necesitamos urgente cubrir ese puesto. Tenemos una campaña de moda, una flota de vehiculos 0km en camino los cuales deben ser fotografiados y publicitados. Mi corazón dio un brinco de alegría, a pesar de lo que había sucedido hace unos instantes. Ahora tendría un empleo y podría ayudar ojalá a tiempo para cancelar la deuda. Nuevamente tras un impulso lo abrace, se queda sorprendido. -Muchas gracias Sr Hughes. -Dime Luke. -Hija.-Aparece mi papá. -Hola papá, ¿como está mamá?. -Si, un poco mejor. Le realizaran unos estudios. Mi papá mira a Luke y se sorprende. Se pone nervioso. -Señor Hughes, es un honor verlo. -El gusto el mío.-Estrechan sus manos. -¿Conoce a mi hija?. -Si, tuve el agrado de conocerla.-Me sonríe. -¿Y como?. Que no le diga, que no le diga me repetía en la cabeza. Mi mamá ya lo sabía pero mi papá no y me daba vergüenza el hecho de imaginar la cara que pondría si se entera. -La conocí gracias al ex novio de su hija. -¿Elías?. -Si papá. Larga historia, luego te contaré. -Bien. Entonces, Agatha mi secretaria te llamará. -Muchas gracias Sr Hughes.-Le sonreí. -Recuerda, solo dime Luke. -Me devuelve la sonrisa.-Bien, es hora de ir hacer a lo que venía, me retiro un gusto conocerlo Señor Harper. -El honor es mío. Hasta luego. Como dos caballeros se despiden estrechando sus manos y Luke se va. Al fin puedo expulsar el aire que mantuve atorado en mi garganta durante este tiempo. -Entonces...¿como conoces a Luke Hughes?.-Empezo el cuestionario. -Él te lo dijo, fue por Elías. -No me mientas, Elías en su vida conocera a alguien tan importante como lo es ese sujeto. -No es que Elías lo conozca, pero fue por causa suya. -Aún examinan a tu mamá, así que tengo tiempo para escuchar. No tuve mas opción que contarle, el único detalle fue omitir lo que ocurrio después con él. Estaba alegre por trabajar en dichas compañías ya que eso ayudaría a despegar mi curriculum según mi padre...ya veremos. Desde entonces paso una eterna semana, mi madre volvio a casa, Elías me llama todos los días, pero declino cada una de sus llamadas. La secretaria de Luke me cito para hoy, debo ir a la empresa y leer la propuesta y contrato a firmar. Estoy nerviosa. Ya estando bañada procedo a vestirme, buscando en el ropero opto por colocarme un jeans azul claro, tacones blancos, una polera de tirantes blancas y sin mangas, un collar sencillo que tenía la inicial de mi nombre. Me dejé el cabello suelto con ondas, labios rojos palido, rimel, delineado n***o y listo. Tome mis cosas y la cámara por cualquier cosa. Espere un taxi y le di la dirección de donde tenía que ir. Avanzamos varios kilometros, me quedaría bastante lejos de casa, pero el estar por aquí era notoria la diferencia de clases sociales. El taxi se detiene, le pago al hombre y me bajo, nerviosa respiro hondo y me armo de valor. No he vuelto hablar ni ver al tal Luke...en fin mientras consiga un buen empleo me basta. Entre en el ascensor y subi hasta el piso 18 donde fui citada. Me sorprendia ver tantas excentricidades, era un edificio gigante, alto y muy amplio, tenía contrastes de tonos muy sobrios, digno de un magnate. Al llegar había una muchacha aparentemente de unos treinta años, me mira y reniega con la cabeza. -¿Eres Agatha?. -Si, un gusto. -Sonreí. -Chica por Dios. No puedes presentarte así a firmar un contrato. -¿Luzco muy mal? -No, solamente que no es la ropa adecuada. Bien ya no importa, toma asiento y lee el documento por favor. -Gracias.-Me senté y empecé a leer. Era un contrato llamativo, debía trabajar exactamente ocho horas y tener disponibilidad para viajes, campañas sorpresas, ejecutar reuniones con el plan de diseños e ideas. Vaya el sueldo era llamativo, con eso podría cancelar la deuda entera e ir ahorrando, mejorar nuestra casa. Es magnifico, lo que me complicaba es que claramente el primer pago sería hasta dentro de 30 días y ya no tenía tiempo suficiente para pagar. Firme el papel y lo deje en el escritorio, la muchacha contesta una llamada y la coloca en altavoz. -Digame Señor Hughes. -¿Ya ha firmado el contrato?. -Si, esta aqui conmigo la chica.-Me mira con desprecio. -Bien, luego me traes el contrato para firmarlo y que empiece mañana. -Por supuesto Jefe. Él corta esa llamada y yo me levanto. Ya había escuchado sus ordenes así que es de suponer que por hoy no tengo más que hacer aquí. Me despido y camino en dirección al ascensor, saco mi celular y llamo a mi mamá. -Hola corazón, ¿como te fue? -Bien, ya firme el contrato y empiezo mañana. -Que alegría mi niña, pero sabes que no era necesario. -Si lo era. No puedo permitir que perdamos el departamento. Ustedes han hecho lo que más han podido, ahora me toca a mi. -Eres tan buena hija, te amamos tanto. -Y yo a ustedes. Intentaré hablar con el dueño del departamento para ver si me da un plazo. Mi primer pago es hasta treinta días más. -Tranquila, algo se nos ocurrirá. -Prometeme que estarás bien. Buscaré la forma de conseguir el dinero. -Bien. No te estreses demasiado cariño. -Bueno mamá debo colgar. En un rato estoy por la casa. Adiós. -Adiós. Te amo hija.-Cuelga la llamada. En cierto modo tenía un leve alivio, ya contaba con un trabajo, sin embargo la deuda ya estaba encima de nosotros y eso me angustiaba. Mis padres durante su vida se han dedicado en darnos lo mejor y ahora que mamá lleva un tiempo sin trabajar porque su salud ha decaído, teniendo unicamente el sueldo de papá y a una adolescente aún estudiando....era una situación un tanto compleja. Si bien, contaba con una profesión, no tenía experiencia laboral y a penas llevaba un año con mi título. Sé que está oportunidad es inmensa, nunca escuche sobre está compañía ya que honestamente no se nada sobre farandula, famosos etc. Y por lo visto esta era una gran compañía internacional y que brindaba buena paga, se que puedo desempeñar bien mi labor y lo que ruego es que nunca nadie se entere que estuve con el jefe. En fin, acomode mi polera, aprete el boton del ascensor y este se abre. Entro y antes que se cerrara, una mano masculina evita el cierre, levanto la cabeza y era él....Luke. -¿Puedo acompañarte?. -Claro. Eres el jefe, es tu compañía. -Si pero soy un caballero y debo consultar antes. -Claro -Más si hay una chica tan atractiva aquí. Siento como mis mejillas se ruborizan, me arde la cara. Entra y el ascensor se cierra. -¿Leíste el contrato?. -Si, claro. -¿Estás bien con lo propuesto?. -Por supuesto. Agradezco la tremenda oportunidad de trabajar aquí. -¿Vas a tu casa? -Si, supongo. Debo resolver algunos asuntos.-Agache la mirada. -Te parece si te invito a un café y conversamos. -Bueno, necesito desahogarme con alguien. -Sonreí a medias. -Genial. Llegamos al estacionamiento y ahí estaba en un lugar privado su auto. Entramos y él conduce. Avanzamos algunas cuadras y se estaciona en un sector bastante tranquilo. Bajamos y entramos a un café llamado "Coffee time". Nos sentamos y charlamos. Es un tipo agradable y muy sencillo para ser que tiene una fortuna incalculable, pero le fascinaba la tranquilidad. Aún tenía mi mente en la deuda del departamento. -¿Te encuentras bien?-Toma un sorbo de cáfe. -Lo siento. Ultimamente mi mente esta vagando. -¿Porque?, claro si deseas contarme. -Esta bien. Es que mis papás tienen una deuda con el dueño del departamento donde vivo y si no pagamos antes de finalizar el mes, tendremos que desalojar. Mis papás han trabajado durante toda su vida y ahora que mamá enfermo y teniendo una hermana adolescente. Las cosas se complican. -Si quieres puedo pedir que te adelanten el pago. -No, no podría. Acabo de firmar y no me parece correcto de mi parte. -¿Entonces que harás? -Algo se me tendrá que ocurrir. ¿Y tu como estás con lo de tu ex?. -¿La verdad?, no me importa. Mía siempre fue una mujer extravagante, opuesta a mi y lo que haga ahora, poco me podría importar. -¿Pero la amabas? -No se puede amar a quién no te respeta ni te da tu lugar. -Vuelve a beber cáfe. -Tienes razón. Pero se suponía se casarían. -Si, yo quería una familia y ella fama y dinero, ir de fiesta tras otra, estar con diferentes hombres. Sé que durante nuestra relación me engaño con muchos. Aprendí a dejar ir lo que me hacía daño. -Vaya que profundo pero cierto.-Lo mire atentamente. -¿Y tu como estás con lo de Elías?. Suspiré y acomode mi cabello. -Viviendo un día a la vez. Aún no creo que el hombre de mi vida se casara y tendrá una familia con otra. Esos eran nuestros planes. -Tal vez él era tu amor pero no el de tu vida. -Quizá. Solo el tiempo lo dirá, pero mientras tanto sufro en silencio. ¿Sabes?, hace una semana pensaba que al fin me pediría matrimonio pero me destruyo cuando me dijo que se casaba. -¿Quieres casarte y tener hijos?. -Si, era lo que planificaba junto a él. -¿Y si aparece otro hombre y te enamoras?, ¿querrías eso para ti?. -Quizá. -¿Me das un segundo?, iré al baño. -Si claro. Aquí te espero. Se levanta y acomoda su ropa, su cabello. Es muy agradable este sujeto, me gusta su forma de ser, no sé como esa tal Mía lo pudo engañar. Tras unos breves minutos, entra una llamada y era nuevamente mamá. -Dime mamá.-Contesto. -Hija adivina, acaba de ocurrir un milagro . -¿Cual?. -Alguien pago la deuda total del departamento. -¿Que?.-Escupi el pedazo de torta que traía. -Si, es una bendición mi niña. -Se reía. -¿Sabes quien lo pago?. -No cariño. Pero sea quien sea nos dio una gran ayuda. -Pero mamá Antes de continuar hablando, veo entrar a Elías y venir directo a la mesa donde estaba. -Mamá te llamo luego.-Corte. Tomé mis cosas para marcharme. Pero Elías se coloca en frente de mi y obstaculiza la salida. -¿Que quieres?.-Respondo de forma grosera. -¿Porque no me contestas?. -No tenemos nada que hablar ya. A proposito ,¿me estás siguiendo o que?. -Agatha, si me lo pides puedo dejar a Mía. Lo hago por ti. -¿Estás loco acaso?, dejaras a esa mujer que para empezar está embarazada. ¿Le harás lo mismo que a mi?. -Me puedo hacer cargo de mi hijo. Pero, pero tu eres a quien amo. -No Elías. Tu decidiste engañarme con ella hace mas de un año, lo ocultaste y todo por el dinero. Pensaba que eramos almas gemelas, pero me di cuenta en que no nos parecemos en nada. -Te prometo que esto es producto de la presión que ejercen mis padres. Están a punto de quebrar. -Cuando será el día que tus padres no decidan por ti. Elías ya eres un adulto. -Me pare. -¡Son mis padres!, ¿acaso tú no harías lo que fuera por los tuyos?. -Si. Pero no está en juego mis sentimientos, nunca te habría cambiado por dinero Elías. -No lo entiendes Agatha. -Si lo entiendo perfectamente. ¿Pero sabes cual es la diferencia?. -¿Cual?. -Es que yo si te ame, deje que me humillaran por estar a tu lado y tu al primer obstaculo vendiste nuestro amor por tus propios intereses. No somos iguales. Intente pasar pero Elías sigue bloqueando el paso. Necesito escapar de aquí de una buena vez. -¿Te gusto tanto el acoston que te dio Luke Hughes?.-Pone su mano en mi brazo y aprieta. -No tienes ni idea de lo que hablas Elías. -Te enamoras tan facil. Pero deja que te haga disfrutar como antes y te olvidaras de este sujeto. Me arrastra a la fuerza para salir, pero forcejeo con él. No lo reconozco, no es el Elías que me cautivo aquella mañana de frío afuera de la preparatoria. -¡Sueltame!-Me solte de su agarre y lo abofetee. -¡Golpeame, pero no voy a permitir que ese hombre te tenga. Eres mia!. -¡Sueltame! Ante la expectante vista de los comensales llevabamos acabo esta acalorada discusión. Cuando logro volver a safar de su agarre, fue tan fuerte que pierdo el equilibrio y caigo de espalda hacía la mesa. Mi cuerpo azota y el café que estaba allí se cae sobre mi, quemandome. -¡Ay, me duele!. -Tocaba mi blusa manchada. -Agatha perdoname. Los meseros se acercaron rapidamente para ayudarme y en eso veo el cuerpo escultural de Luke aproximandose, estaba molesto. -¿Que ocurrió?.-Me mira. -Aquel joven estaba discutiendo con la señorita y en un forcejeo perdio el equilibrio. -Dice una mesera. -Pidale a seguridad que lo saquen. ¡Ya!.-Grito. -No me voy a ir hasta que Agatha entre en razón. -Responde irritado Elías. -¡Mira imbecil, es la primera y última vez que te lo diré!, ¡Dejala en paz!.-Le grito. -¿Porque debería hacerlo?.-Se pone de frente a Luke. -¡Porque ella se va a casar conmigo, la hice mia y no quiero perros como tú cerca de ella!.-Lo tomo de la camisa. -¿Que?, eso no es verdad....Agatha.-Me mira. -Si. Es cierto.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD