Y por debajo de todo ello estaba Ellington… el hombre que había llegado a Nebraska y le había dado la vuelta a su mundo. Parecía cliché pensar en tal cosa, pero eso era básicamente lo que había sucedido. Y la idea de que todavía no se lo había podido sacar de su mente le resultaba ligeramente repugnante. Hasta cuando Colby estaba hablando con ella de cosas agradables al terminar de comer, Mackenzie se preguntó qué estaría haciendo Ellington. Se preguntó qué estaría haciendo ella si él no hubiera llegado paseando a Nebraska durante su intento de detener al Asesino del Espantapájaros. No era una imagen agradable: seguramente seguiría conduciendo por aquellas carreteras imposiblemente rectas, bordeadas de cielo, campos de cultivo, o maíz. Y seguramente estaría emparejada con algún imbécil ma

