“Encontramos un tercer cadáver.” Mackenzie sintió como el corazón le martilleaba en el pecho mientras él le daba instrucciones sobre cómo llegar al nuevo vertedero, apenas escuchándole. Sintió oleadas de culpabilidad por ser incapaz de detener al asesino a tiempo. Sabía que esto era demasiado pronto para tres c*******s; el caso había progresado dramáticamente y todo estaba a punto de cambiar. Ella hizo una pausa mientras se levantaba de la mesa y miró de nuevo a Ellington mientras terminaba su bebida. “¿Otro c*****r?” adivinó él. Ella asintió de vuelta, compartiendo su mirada sombría. “Ojalá que se arreglen las cosas con tu esposa. Mientras tanto, quizá no debieras tomar unos tragos con la joven recluta que te hizo proposiciones en aquella ocasión en Nebraska.” Él asintió, serio, aun

