Celos

1979 Words
Desperté por la mañana, sentía a Charlie detrás de mi pero, no sabía porque estaba sobre John, tenía la mitad de mi cuerpo sobre él y sentía como tomaba la mano de Charlie. Me levanté a prisa, tanto que desperté a Charlie. -¿Que pasa? - Preguntó mientras miraba a John del otro lado de la cama. -No lo se, preguntaselo a él, estába durmiendo junto a mi cuando desperté. -Oye hermano ¿que te sucede? Se supone que cuidarías a Giselle de que no la fuera a atacar, no que durmieras con nosotros. -No esperaban que durmiera toda la noche en esa silla ¿verdad? -Pues no creo que necesitemos más que te quedes, solo fue un episodio de ansiedad que no creo que vuelva a pasar. -¿Y si pasara de nuevo y yo no estoy cerca? ¿Que harás hermano? ¿La llevarás a un hospital? Sin saber cómo explicar sus heridas? Además ya la están buscando de nuevo y si no tenemos cuidado la van a encontrar. -Bueno, bueno ya basta, John ¿puedes salir? necesito vestirme. -Bien ¿Sigue en pie el picnic? - Por supuesto. John salió de la habitación sin decir más, pensé que se opondría a qué su hermano se quedará conmigo pero parecía satisfecho con haber dormido conmigo. - Creo que debería irme yo también -Dijo Charlie con expresión molesta. -Espera ¿que te pasa? A caso ¿hice algo malo? -Pues además de dormir con mi hermano...- suspiró - Creo que mejor me voy antes de que arruine tu día. -Oye. -Tuve que correr a detenerlo antes de que se fuera. -Es injusto lo que me estás diciendo, yo no dormí con él, bueno si pero el fue quien se metió a mi cama no yo. Yo estaba contigo, no puedo controlar mis movimientos mientras duermo. Además solo te amo a ti. - No se de dónde vino eso último. - ¿Qué me haz dicho? ¿A caso es que al fin haz vuelto a mi? -No, pero creo que eso es lo que siento - Después de esto la calidez volvió a su rostro. Camino hacia mí y me besó, podía sentir como cada célula de mi cuerpo estaba vuelta loca por él. Me llevó hasta el baño abrió el agua caliente y nos metimos en la bañera, estuvimos haciendo el amor, una, dos, tres veces. Recordamos el picnic y nos apresuramos a preparar todo. Hice una canasta con sandwiches, vino, queso, jugo y fruta fresca. Íbamos de salida cuando tome la mano de mi amado. -¿ Te puedo pedir un favor? - le dije temiendo que no quisiera. -Dime mi amor que necesitas. -Cuando estemos ahí necesito un momento a solas con tu hermano, y te pido que no te molestes -asintio y me dio un beso en la mejilla, no lo veía tan convencido. Salimos en camino al lago, ya estaba ahí John y su amiga. Era ella era la chica de mis recuerdos, por la que habíamos peleado antes. Verlos juntos fue como un montón de sentimientos golpendome al mismo tiempo, sentía celos, odio, tristeza, quería irme en ese momento. Ella era hermosa tenía el cabello n***o, su piel se veía como que se bronceaba seguido, tenía un cuerpo perfecto, podría jurar que estaba operada de todas partes. Mientras acomodaba todo pude escuchar a Charlie decirle a John, -Porque la trajiste a ella aquí, ¿no encontraste a nadie más? ¿Que pretendes hermano que vea a tu novia y recuerde como le rompiste el corazón. ¿Quieres que de nuevo trate de quitarse la vida o algo? - Eso era nuevo, ¿Había querido suicidarme?, después de todo aún me faltaban cosas por recordar. -Quiero aclarar las cosas con ella... jamás dejo que le explicará y necesito que sepa que nunca la engañé. ¿Que hermano es que le tienes miedo? ¿Temes que ella sepa que también la engañaste mientras no estuvo por aquí? - ¿Que demonios? A caso estaba escuchando bien... Me enoje tanto que quebré una copa que tenía en mi mano, la sangre empezó a escurrir por mi brazo hasta mi codo, ni siquiera había sentido el dolor hasta que tenía a Charlie junto a mi. -¿ Que paso mi amor? Estáras bien, sacaré los vidrios de tu mano y sanarás. - Estoy bien creo que la copa estaba defectuosa. - Tenía tanto coraje con ellos, pero debía seguir fingiendo que no recordaba nada. -Si tal vez fue eso. - Mira hermosa, te presento a mi amiga Charlotte - dijo John acercando a su amiga que llevaba abrazada por la cintura. -Es un placer -dije sin mirarla, estaba prestando atención a Charlie que curaba mi mano. - Deberíamos nadar el día está perfecto. -dijo Charlotte ya quitándose la camisa y la falda que llevaba puesta. -Claro me parece buena idea, mi mano ya sano así que hagámoslo. Me quite los zapatos y el vestido que llevaba puesto, y lo colgué en un árbol que estaba ahí cerca, no tenía el cuerpo como aquella chica pero me defendía un poco. O mejor dicho mucho, al entrar al agua pude ver cómo Charlie y John me miraban boquiabiertos, mi autoestima subió al máximo al ver esto, yo me sentía menos al lado de Charlotte, cuando volteé a mirarla parecía que le saldría humo de las orejas. Quizo caminar junto a mi para ver si los distraía pero no funcionó, se me escapó una risita por lo bajo y al parecer si me escuchó porque pude escucharla susurrar algo. Estuvimos nadando un rato, Charlie y John salieron del agua, nuevamente a pelear, tal vez siguieron con el tema de hace un rato. Iba en camino a la orilla para escuchar de que hablaban cuando sentí una mano en mi cabeza, no podía salir del agua por más que peleaba quería soltarme de aquella mano, cuando pude tocar mi cabeza no había mano alguna que me empujará hacia abajo, había gastado mis fuerzas en vano había algo que no quería que saliera del agua. Y me rendí, deje de pelear y me hundí. Cuando reaccioné alguien me había sacado del agua, me dolía el pecho al parecer me habían dado RCP. Pude ver a Charlotte aún en el agua mirándome y sonriéndome con un aspecto aterrador, ella había querido matarme. -Ella quizo matarme -dije con pocas fuerzas, me quemaba la garganta por el agua que había tragado. -No amor, ella te saco del agua. Abracé a Charlie, tenía miedo de ella, John de acercó. -¿Cómo está? -Parece que está bien, en shock pero bien, Gis dice que tú amiguita quizo matarla y yo le creo. -Eso no puede ser. Ella sería incapaz. - Ni siquiera terminó la frase cuando sintió mi mirada de odio sobre él. Me levanté, no se porque creyó que lo abrazaría, que extendió sus brazos hacia mí. - No lo puedo creer, confias en ella y no en mi, ¿que acaso no me amabas? - sus ojos se abrieron tan grandes como si hubiera visto un fantasma - Ahora entiendo porque te deje, la pusiste a ella siempre antes que a nosotros y.... Ella fue la que me entregó a esas personas el día de mi boda, por eso es que tú me sacaste de ahí. Te odio lo único que haces es arruinarme la vida. - le grité estaba llena de celos. Comenzé a caminar sola hasta la casa, tenía los ojos llenos de lágrimas, era como si todo el dolor del pasado volviera a mi, como si apenas lo estuviera sintiendo. Al fin llegué a la casa y John ya estaba esperándome en el porche de la casa. Me di la vuelta no sabía a dónde iría pero caminé de nuevo y sentí una mano que me alcanzó y rodeo mi cintura. -¿Porque no me dijiste que recordabas todo, mi niña? La llevé al lago para que te explicará todo lo que había sucedido. Jamás estuvimos juntos -No quiero explicaciones y menos que vengan de ti. Sueltame porfavor. No, no espera. ¿Es verdad que Charlie estuvo con ella también? - Eso no lo sé mi niña. Lo dije porque estaba molesto, pero de verdad que nunca hubo nada entre ella y yo. Solo fingimos para darte celos. - Trató de ahogarme frente a tus narices y no hiciste nada para defenderme. Incluso le creíste a ella. -Pero como no creerle ella te saco del agua. - Era la única en el agua conmigo, quién más pudo ser. -Ahora que lo mencionas, creo que tienes razón, me parece algo sospechoso. -Pero aún no es suficiente ¿verdad? - dije dándome la vuelta para entrar en la casa. -Espera no te vayas princesa, yo te creo. -Hazme un favor John, por favor vete, necesito descansar y si de verdad me amas me dejaras ir y me dejaras ser feliz con tu hermano. -¿De verdad? ¿Quieres ser feliz con él? Él no te ama por lo menos yo me arrepiento de lo que hice, ¿Quieres saber dónde está ahora? Puso sus manos en mis mejillas y después presionó sus pulgares sobre mis cienes, sentí un dolor insoportable, pero lo olvide cuando comenzé a ver lo que veía Charlie. Él seguía en el lago con Charlotte, vi como ella se acercaba a el lentamente y le arrancaba la camisa, estaban a punto de tener sexo, me dio tanto asco que ella tuviera sus manos puestas en él, quería buscarlo y arrancarle la cabeza a los dos, quite las manos de John de mi cara y vi como aparecían Charlie y Charlotte entre los árboles del bosque, ja hasta parecían la pareja perfecta, sus nombres rimaban y todo. Simplemente mire a John y le dije. -Vete por favor, necesito estar sola. Pude ver la expresión de Charlie detrás del hombro de John, estaba aterrado al escuchar lo que había dicho. -¿Qué haz hecho hermano? -Le preguntó tratando de alcanzarme, pero ya era muy tarde ya había puesto el seguro y a menos que derribara la puerta, no iba a poder entrar. -¿Qué hiciste? - escuché como le decía con insistencia. - Merecía saber la verdad o es que ¿sólo es bueno revelar la verdad cuando se trata de mi? Ella tenía que ver qué no eres un santo hermano, tenía que saber que la haz engañado todo este tiempo. Sentí que mi mundo se vino abajo igual que antes, quería desaparecer. Corrí por las escaleras hacia la habitación y me encerré, me puse a llorar, parecía que las lágrimas nunca se acabarían, me dolía mucho el corazón, me acerque a la ventana y vi como Charlie y John me miraban desde abajo con expresión aterrada como si yo fuera un fantasma, puse seguro a las ventanas y cerré las cortinas. No tenía a quien llamar, con quién desahogarme, nada, no tenía a nadie que no fueran ellos dos. Me quedé dormida en el piso, cuando desperté era la media noche aún tenía lágrimas en los ojos, no tenía ganas de nada, me arrastré hasta la cama y volví a quedarme dormida. Por la noche pude escuchar como hablaban detrás de la puerta. -No intentes abrir esa puerta, déjala que sane su dolor por su cuenta. Ella estará bien. -No me importa lo que tú quieras hermano, necesito verla, ella es mi esposa. La conozco y se lo que es capaz de hacer y aún más con todo ese dolor en su sistema. -Ay - suspiró - Como quieras. - Cubrete la cara mi amor, y si estás cerca de la puerta aléjate por favor. La puerta fue reducida a pedazos a mi alrededor. Yo solo me cubrí con la sábana, parece que era imposible deshacerme de ellos aunque sea por un momento.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD