Preparativos

1862 Words
Paso casi un mes y no supimos nada sobre Charlotte y John, yo sí quería que estuviera John para mí en nuestra boda, pero Ella, Charlotte no la quería ver en mi vida. La odiaba era como si ella me hubiese quitado algo que me pertenecía. Yo estaba consciente que la desición la había tomado yo, yo había elegido a Charlie pero no me cabía en la cabeza que ella me había quitado algo. -Hola mi amor buenos días - entro Charlie sacándome de mis pensamientos. -Buenos días amor mío -le conteste sin dejar de mirarme en el espejo. -¿Que sucede? Te ves un poco triste. -Estaba pensando en tu hermano... -¿Cambiaste de opinión? -No, eso jamás - le dije sujetando su cara entre mis manos y dejandolas caer en mis piernas -¿Entonces? -Me parece injusto que sea yo quien tenga que separar una familia por una estúpida tradición o hechizo o como quieras llamarlo. -No es ninguna tradición, tal ves podríamos llamarlo obligación. -No, eso suena muy feo a mí nadie me está obligando a nada, pero si es muy difícil haber elegido en tan poco tiempo al amor de mi vida -Entonces si cambiaste de opinión... -Ya te dije que no, pero quisiera que tuvieras a tu hermano a tu lado el día de nuestra boda. -Mejor cambiemos de tema ¿estás lista para ir a probar pasteles? -Claro ¿Pero quienes vendrán a. nuestra boda? Yo al parecer no tengo familia- dije cabizbaja aún tratando de olvidar a John . -Claro que vendrá tu familia y la mía, además de la corte. -¿Quién? - grité -Deben hacerte pruebas para ver qué realmente seas de la sangre ideal para proteger a nuestra familia y deben estar convencidos que yo no te estoy obligando a nada. -¿Y si no soy la.inficada? ¿Ya no me amarás? -Lo eres, ya pasamos por esto una ves solo que tú no lo recuerdas. Ya estando en la pasteleria me invadieron muchísimos pensamientos.Estaba muy nerviosa por volver a conocer a esas personas y a su familia desde luego.Tambien pensaba en mi madre que pasará con ella ahora que dejara de ser el amuleto protector. -¿Quieres que dejemos esto para después? -me preguntó Charlie -No, solo estaba pensando que si yo soy la siguiente en proteger a la familia, ¿que pasará con la anterior? -Sínceramente no sé nunca me lo había preguntado, pero como eres la única que puede leer los libros de la biblioteca de la casa podemos investigar. -¿De verdad? -Sí, vamos podemos hacer esto después aún tenemos tiempo. Nos fuimos en marcha a la casa estaba algo nerviosa no podía imaginarme que leería en esos libros, ya que la anterior en proteger a la familia era mi madre, tenía miedo que algo fuera a sucederle. Llegamos a la casa y me quedé ahí sentada mirando por la ventana del auto, parecía que me había quedado pegada al asiento. -¿Estás bien mi amor? -Sí, pero no estoy segura de querer saber... -Te entiendo, si no lo quieres hacer está bien... -No, quiero pero creo que debo saber que pasará con mi madre, ella es a la que voy a sustituir. -dije obligándome a salir del auto. Entramos a la casa y tal como había encontrado la casa de mi madre antes todo estaba movido parecía que había pasado un tornado por ahí. Y para empeorar las cosas ya no estaban... Los libros no estaban por ninguna parte. Escuché sonar el celular de Charlie. -Dime -no alcanzaba a escuchar la voz al otro lado del teléfono y parecía que el tampoco quería que yo escuchará. Se alejo y me quedé ahí pensando que tan malo era lo que no querían que averiguara y a lo lejos podía escuchar a Charlie decir cosas como ¿Pero como paso esto?, No puede ser, ¿Donde estás ahora? , Te necesito aquí ahora, Tendremos que adelantar todo lo planeado para esta semana. Nos vemos. Yo me quedé mirándolo sin comprender que sucedía, pero al parecer mi expresión no tenía buen aspecto, porque cuando volteo Charlie a mirarme vi como su rostro preocupado cambio a uno dulce y tranquilo. -¿Que pasa? - pregunté. -Nos encontraron. -fue todo lo que pudo contestarme Entro en la cocina casi en automático y empezó a prepararme comida. -¿Quiénes nos encontraron? ¿Charlie? -insistí al ver qué no obtenía respuesta. -Gis, debes saber que hemos quebrantado una regla muy poderosa al no decirte toda la verdad, pero te estábamos dando tu espacio para que recordarás por tu cuenta. - Recordar ¿qué? -Sientate por favor - dijo en un suspiro- Todos los linajes, deben ser candidatos a tu protección y ya que creciste con nosotros y nos enamoramos desde niños no permitimos que pasaran las cosas como era debido. Las leyes dicen que tú debes escoger entre los cuatro diferentes linajes vampiros, hombres lobo y seres mágicos. Y nos hemos negado y solo hemos peleado entre mi hermano y yo. Y eso se ve como traición pues se podría interpretar como que te estamos obligando a brindarnos tu protección. -¿Y entonces que se tiene que hacer? -Debes recibir el cortejo de todas las familias candidatas. -Ya, y si me niego. ¿Que pasará? -Estas obligada a por lo menos conceder una cita. -Espera dijiste cuatro ¿cuál es el último? -Los rechazados. -¿Qué son ellos? -Son... digamos una mezcla de todos. Existe un Hombre Lobo que quizo unir su linaje con el de una bruja muy poderosa ella a pesar de romper las leyes quedó embarazada pero como era de esperarse su bebé murió al nacer, para que una unión así funcione deben tener tú protección y en tanto no sea así es ilegal. -¿Osea que? -Ellos no son candidatos a cortejo porque por miles de años han estado empeñados es hacer la union de una u otra manera. Eres la única que puede unir linajes y romperlos, eres muy poderosa. - Pero si no son admitidos en el cortejo porque me buscan... -Ellos nunca han querido hacer las cosas vien, ellos siempre querrán tenerte por las malas. Pero no te preocupes te protegeremos. -De acuerdo- dije caminando escaleras arriba dejando a Charlie ahí parado en la cocina, parecía niña chiquita haciendo una rabieta. ¿Porque todo tenía que ser tan complicado?, parecían que las cosas se empezaban a arreglar y surge un nuevo problema y tal ves más grande que el anterior. - Llamaré a tu madre - me gritó. Y como dije parecía ser que por cada cosa que me salía bien aparecían un millón de problemas de la nada, estaba cansada de todo y no solo tenía que escoger entre dos, ahora iban a ser cuatro. A la mañana siguiente llegó un hombre de traje parecía un abogado lo alcancé a ver desde el balcón ya que me encontraba sentada en las sillas que ahí había, maldito insomnio, no había pegado ojo en toda la noche, al verlo como ni siquiera tocó la puerta para entrar me acerque a la puerta dea habitación para escucharlo preguntar por mi. - Está arriba aún no está despierta -dijo Charlie. - Podrías despertarla o si prefieres subo yo. - Dame un segundo padre - ¿padre? era mi señor suegro el que hablaba o mi ¿padre también? Escuché los pasos de Charlie escaleras arriba, corrí a tomar lo primero que vi en el clóset, un vestido n***o con estampado de flores y unas zapatillas color piel. -Gis ¿Estás despierta? -Sí, ya desperté - Grité desde el baño. -Hay alguien que quiere hablar contigo. - dijo acercándose a mis espaldas para quedarse parado detrás mío de manera que solo nos veíamos por el reflejo del espejo del baño. -¿Tengo que ir? -Qué más quisiera que no fuera así -dijo viendo la preocupación en mi rostro. Esperó que terminará de arreglarme y me tomó de la mano para conducirme hacia la planta baja y ahí estaba sentado husmeando con la mirada toda la casa era un hombre alto y guapo para la edad que me había dicho Charlie que tenía. -¿Hola? -Buen día - dijo muy formal- Sólo vine para avisarles que la corte vendrá está misma tarde a dar comienzo a los trámites para comenzar a recibir a tu cortejo. Vine en persona ya que como tú padre es mi deber estar presente para que todo se haga como es debido. Era tanta información que me límite a asentir. -¿Y... ma...mamá? -al fin solté. -Esta en camino - dijo antes de cruzar la puerta, a Charlie le dio una mirada como si no fuera lo suficiente para mi. -No le agrado -dije agachando la mirada. -No yo Gis, no te preocupes. -me dijo colocando su dedo índice bajo mi barbilla y alzandola para que pudiera mirarlo a los ojos. -Pero.... si es nuestro padre como podría no querernos -El es muy devoto a las leyes humanas y sobrenaturales, en las leyes humanas no te puedes casar con algún familiar aunque solo sea de nombre y en las sobrenaturales si quieres casarte con un duende puedes hacerlo. -¿No soy la indicada para él? -Eso no importa mientras seas la indicada para mí. Cómo iba a lidiar con todo esto, cortejos, dramas familiares juicios. Porque a eso venía la corte. A juzgarme. Eran casi las tres de la tarde cuando llegaron un montón de personas y se dividieron en grupos uno se fue a la cocina a preparar la ¿cena? otros se pusieron a limpiar y unos cuantos más me empujaban escaleras arriba para arreglarme. Me metieron a una tina con agua o eso pensé que era hasta que comenzó a tomar un tono blanquecino. Ellas se encargaron de tallarme todo el cuerpo, peinarme y maquillarme. Me eligieron un vestido largo que llegaba hasta el piso era liso con una pequeña abertura en la pierna, era de color azul cielo y tenía listones en la espalda, me recogieron el cabello en un chongo con unos cuantos mechones sueltos. Del clóset sacaron muchas cajas tipo joyeros con brazaletes, anillos, collares y boches de diamantes. Apenas una chica me iba a colocar uno de los collares cuando detrás de ella llegó Charlie a apartarla y me puso un collar el dije era una luna. -Ella usará este. - dijo sin dejar de mirarme por el espejo. -Es hermoso. -Es una luna porque tú eres eso para mí, tu siempre haz aparecido para hacer más interesante mi vida y para iluminarla de la oscuridad a la que estoy acostumbrado y no espero que lo entiendas pero eres mi todo y pase lo que pase siempre te amaré. -Señor sus invitados llegaron. -dijo una de las empleadas. -¿Estás lista? - me dijo sin mirar a la empleada. Sólo pude asentir quería llorar por lo que acababa de pasar Charlie siempre con sus cosas tan lindas y por otro lado estaba lo de la corte, quién sabe con que me enfrentaría ahora.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD