¿A donde me llevas?

1206 Words
- Quítense de mi camino!- Eddy a pesar de que pronunció esas palabras en voz firme los hombres no se movieron ni un poco si no que ignoraban por completo la rabia de Eddy, la ira del hombre comenzó a incrementarse tras sentirse ignorado por sus propios hombres, la ira era algo cada vez más fuerte de contener y difícil de ocultar en ese momento.. - Les advertí que se movieran - Dijo en voz pesada y resonante, tan desagradable que los hombres sintieron un aire frío circulando por toda sus espinas dorsales, el remor en una voz, mas aun asi no querían detenerse del plan que estaban incrementando para lastimar a la joven, realmente lo estaban disfrutando mucho. - ¿Por qué habríamos de hacerlo? ¡Ella es apetecible! ¿No será que la quieres para ti?- uno de los hombres que estaban listos para ser uno de los primeros en poseer a la joven fue el que hablo en ese momento. Más las palabras que el menciono lo hicieron explotar como si se tratara de una gran bomba atómica, al ver que no pensaban dejar a la joven el tomo la decisión sencilla de comenzar a golpear a los hombres uno a uno dejándolos muy mal heridos, y a otros moribundos, los más valientes huyeron de la escena del crimen. Eddy se inclinó hacia la joven, la cual se movió de un lado a otro tratando de alejarlo de ella, el temor estaba dibujada en toda su cara, sus expresiones podrían comprobarlo sin duda. - ¡Por favor no! no me haga daño se lo suplico, por favor.- pronuncia la joven en voz suplicante y llorosa, más él la ve con arrogancia y la toma entre sus brazos. Al ver qué Eddy la tomó entre sus brazos y la levanta del suelo, ella siente un poco de alivio llegando a creer que él no le hará daño como los otros hombres, su pensamiento es que alguien ha venido a ayudarla, más la realidad es otra aún más dolorosa algo que le marcará la vida para siempre y que la reducirá a la nada. - Guarda silencio, me molesta escucharte- ordenó, la voz del joven era una voz fría y aterradora, su ojos estaban siendo clavados en los de la joven mientras la callaba algo que hizo sintiera un poco de confusión ya que no sabía si él sería su ayudador o uno más de los hombres que huyeron hace un momento, que solo puedo decir un sincero- ¡Gracias por ayudarme!- más apenas y puede emitir palabras, de lo asustada que estaba hace un momento, pero por alguna razón el joven se le hacía familiar. Así que decidió creer que él estaba en ese lugar para ayudarla no para lastimarla, le estaba entregando su confianza a un total desconocido. Eddy sonrió mientras caminaba con dirección a su auto, ya cuando al fin llego a el la sube en la parte trasera. - ¡Luis conduce a la mansión! y no hagas preguntas- ordena a Luis, el cual solo se dedica a manejar y a no decir absolutamente nada. La joven que aún continúa sin energía ve así a la ventana perdiéndose por un momento en el firmamento pero al notar que algo anda mal dirige su vista al joven que permanece sentado al lado de ella, confundida por la situación y la forma en que el rostro del joven le resulta tan familiar decide emitir algunas preguntas. - ¿Quién eres? ¿a dónde me llevas?- pregunto tratando de no parecer nerviosa, ya que creía que si le demostraba su nerviosismo él podría resultar un agresor, pero solo tenía en su mente poder bajar de ese auto ya. - A mi casa– respondió el joven con una ligera sonrisa, a lo que después agregó – creo que está noche nos divertiremos!- Los destellos de maldad en su mirada solo confirmaban que esa noche sería muy larga para ella pero muy corta para él. - ¿Qué? ¡no, déjame ir! no quiero ir contigo, solo déjame ir, no le diré nada a las autoridades lo prometo, pero por favor déjame ir. - Gritó la pobre chica mientras trataba de abrir la puerta del auto, más Luis pone el seguro para niños. Irónico atrapada por el seguro que se inventó como protección para los más inocentes era lo que la mantiene atrapada. Mientras la joven lucha por su libertad, el solo suspira y saca un maletín el cual abre y saca de él un frasco con una jeringa. - ¿Qué es eso? ¿Que vas a hacerme?- En la mirada de la joven había tanto temor, como en todo su cuerpo que comenzó a temblar y a sudar en frío, ella como única forma de supervivencia decidió recorrerse hasta el final de su asiento. - Solo es un afrodisíaco, tranquila no es algo que te vaya a hacer mucho daño, quizás te haga no querer que pare pero al final de la noche o de la madrugada, estarás bien- dice él en voz tranquila acercándose a la chica con jeringa en mano. - ¡No déjame!!! por favor no te me acerques… Déjame!- Gritó la joven con desesperación estirando sus manos y tratando de darle patadas a Eddy para alejarlo de ella, más él solo avanza cada vez más y más hacia ella he incluso las patadas que ella le lanzaba solo ocasionaron que la abriera de piernas el posicionándose entremedio de ellas. Ella lucha por alejar al hombre pero, sus esfuerzos son en vano, el joven es mucho más fuerte que ella y con facilidad no tarda en inyectar el contenido en la chica, el cual ingresó con gran facilidad en su sistema. Después de tanto luchar las energías de la chica van desapareciendo, minutos después y cada vez más cerca de la mansión la joven va sintiendo como su interior comienza a arder, se pregunta qué habrá hecho para merecer eso, esos hombres intentaron abusar de ella pero ahora el demonio que tenia enfrente era el que terminaría cerrando la noche con moño rojo. Lágrimas se desbordan sin parar de sus ojos. - ¡Tengo mucho calor por favor haz que pare, me estoy quemando!- La joven comenzó a tirar de su ropa, ya que le picaba en el cuerpo, y el calor que sentía solo le provocaba acabar en una bañera con hielos. - ¡Puedo ayudarte a qué el calor desaparezca!- Dice Eddy jalandola del brazo y atrayéndola hacia él. Cuando la joven miro los ojos de Eddy se pregunto por que el tenia ojos lindos El joven al sentir la mirada profunda de itzel decidió besarla sin ningún toque de delicadeza, la lengua de Eddy escudriñaba cada milímetro de la de Itzel al terminar ese beso, ella muerde su labio inferior mientras se aleja de ella - ¡Sabes a fresa!- Pronunció el mientras se tocaba donde la chica lo mordió con el dedo índice. Las mejillas de la joven estaban coloradas, enfatizando la mezcla perfecta de todo lo que esa droga estaba ocasionando en su interior. - Joven ya hemos llegado- Lo interrumpe Luis .. Eddy baja del auto con una muy débil chica entre sus brazos.
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