Por problemas tecnicos ayer borre sin querer el relato y hoy lo vuelvo a subir, por si alguien quiere leerlo Ya empezaba a oscurecer, cuando me adentré en el parque. Sin miedo, ya que a pesar de las horas, era un sitio de lo más concurrido. Siempre me ha gustado esa hora, en la que todo el mundo regresa a sus casas, yo en cambio aprovechaba para perderme, y andar sin rumbo, moverme un poco, y desentumecer mis músculos, tras una larga jornada de oficina. Tampoco me apetecía volver a casa, a mi rutina, a mi vida siempre igual de plana. Me encantaba deambular sin rumbo, estirar mis músculos después de una larga jornada en la oficina, sentada ante el ordenador, y además de paso retrasaba la llegada a casa. Como siempre, y a pesar de ir sin rumbo, una sigue un poco la misma dirección, y empi

