Obsesión II

3425 Words

No quería que mi obsesión por Eva dominara mi existencia, y me obligué a no requerirla en los siguientes días en mi despacho. A sabiendas de que aun sin saber muy bien que la movía a ello, Eva acudiría sumisa, y dispuesta a mí reclamo, cosa que desde que sucedía hacia que mi polla estuviera tiesa todo el día. Llevaba más de una semana, solo observándola tras los cristales, como hacia al principio; vigilando cada paseíllo a por café, cada charla intrascendente con alguna de las amigas que le quedaban, y de vez en cuando parapetado tras las cortinas de listas, podía verla mirar hacia la puerta de mi despacho, y entonces deseaba que ella deseara, pero no lo tenía nada claro, como no tenía claro del porque aceptó esa historia. Pero la carne es débil, y una parte de mi anatomía, más que débil

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD