Me senté en una esquina y el señor se asustó mucho cuando me vio, para luego abrazarme y decirme que le gustaba que su chica de dulces estuviera viva, así que me regaló una bebida a chocolatada y un dulce de fresas. Era bueno empezar a sentirme tranquila, a recordar, aunque mi verdadero deseo era recordar a Connor, quien todos los días me sorprendía con regalos y notas de amor. La que más me gustaba y la marqué con algunas cosas desechables que tenía Armando era aquella que vino con tres bolsas de chupetas que decía "BOM BOM BUM", una de fresa, otra de limón y la última de uva. Mi favorita era la de limón, a Connor le dio mucha risa, y solo me dijo: era de esperarse. La nota me hacía reír cada vez que abría mis ojos, porque aún creo que tiene un mensaje oculto, que no entiendo, y cuando

