Capitulo 19.
Cuando termine de comer la puerta se abrió y mi captor entro con una sonrisa, parecía que estaba feliz solo un psicópata podía estar feliz al tener a otra persona en contra de su voluntad, lo vi y la verdad no era feo, pero eso era lo que menos me importaba ahora, yo solo quería salir de aquí lo antes posible, quería irme con mi familia y olvidar todo lo que estaba pasando.
-Señor...
-Dime Yahir, o mejor amor- ruedo los ojos porque ni muerta lo llamaría de de esa manera.
-Yahir, yo no quiero estar aquí, necesito irme, mi familia...
-Tu familia está a salvo y yo me encargaré que no les pase nada, por eso quédate tranquila. Los hombres que te quitaron todo tampoco te harán nada a ti mienstras estés conmigo- dice muy seguro y yo niego.
-Tu no sabes quienes son esas personas ni de lo que son capaces- trato de meterle miedo pero al parecer causó el efecto contrario porque el se rie a carcajadas.
-Si lo se mi muñeca, porque yo soy peor que ellos- y con eso clava algo en mi brazo cuando me quiero quitar ya es tarde porque ya ha sacado la jeringa con una sonrisa- lo siento amor, no confío aún en ti.
Todo se vuelve n***o, no puedo hacer nada no me puedo resistir, lo único que viene a mi cabeza fue esa noche en la discoteca y ese hombre con el que estuve, tiene la misma cara, es Yahir, recuerdo como se sentía cuando estuvo dentro de mi, siento repulsión hacia mi misma, me siento como una estúpida por haberlo olvidado por estar en esta situación.
Cuando despierto me duele horrible la cabeza estoy acostada en un cama grande con un ventanal de vidrio qué da justo a un jardín hermoso y un gran lago, veo a mis lados y sentado en un sillón con los ojos cerrados esta este hombre, al parecer esta dormido, me paro de la cama tratando de no hacer ruido, pero en lo que me pongo de pie mis piernas me fallas y me caigo causando que el ruido despierte al ogro, al verme en el suelo maldice y se acerca a mi para ayudarme a pararme, siento su tacto frío que hace que mis vellos se ericen pero quiero creer que es de miedo y no de nada más.
-Amor debes de tener más cuidado- dice poniéndome en la cama- no quiero que te lastimes.
-Entonces déjame ir- suelto con rabia y este sonríe mienstras acaricia mi mejilla la cual aparto rápido de su tacto- no me toque... Cuando creció esta obsesión por mi? En la discoteca?
Veo su expresión de sorpresa quizás el también sabía que yo no recordaba su rostro por todas las veces en la que fue a mi oficina y no dije nada, es que yo tampoco lo había recordado hasta hoy, espero su repuesta pero al contrario de eso el sale de la habitación dejándome sola.
Cuando siento que mis piernas me pueden responder me paro de la cama y camino por todo el lugar, era una habitación grande tenía un gran vestidor en donde no solo estaba la ropa que llevaba en mi maleta si no mucha más que no conocía y joyas por montones, no entendía que era lo que quería este tipo, un secuestrador normal no me tuviera en estas condiciones, me tendría en un cuarto oscuro durmiendo en el suelo y abusando de mi, y hasta los momentos no me había hecho nada más que drogarme, lo cual estaba mal también.
Veo el baño era gigante con un gran jacuzzi, moría por darme un baño, sentía que apestaba, pero no me daba confianza desnudarte sabiendo que cualquiera podía entrar en cualquier momento y encontrarme en pelotas. Antes de que pueda seguir pasando escuche como la puerta de la habitación se abrió y rato después vi a la misma chica del apartamento aparecer.
-Que bueno que ya esta aquí, debe de tomar un baño, le prepare la bañera- dice mienstras camina hacia ella- le gusta más el olor a vainilla o a rosas?
-Rosas, peri no quiero bañarme... cualquiera puede entrar y...
-Tranquila el patrón ha salido, no creo que vuelva pronto y aparte de mi más nadie tiene permitido entrar a esta habitación- dice tratando de tranquilizarme.
Al final accedo y termino en un relajante baño qué si no fuera en estas condiciones lo estaría disfrutando mucho, pero la verdad es que no lo podía hacer no podía relajarme estando aquí metida en contra de mi voluntad por más bonito que fuera era una jaula, al terminar de bañarme fui al vestidor y me puse un pantalón con tenis y una camisa algo holgada, no quería usar nada que me hiciera ver atractiva ante el o cualquiera de los hombres que estaban aquí, me veo en el espejo y tengo unas ojeras horribles, veo que el mostrador esta lleno de cremas y maquillajes y niego, no sabía que era lo que quería este idiota o a cuantas mujeres tuvo aquí mismo antes de mi, cuantas mujeres usaron estas cosas y que será de ellas ahora.
-Si quiere le puedo mostrar la casa- me dice con una sonrisa la chica y la veo incrédula.
-Puedo salir?- ella asiente mienstras se para del sillon- si me gustaría.
Ella al parecer esta feliz por la repuesta y me lleva por todos lados, me muestra la cocina las habitaciones el jardín la piscina todo, veo que hay pocos hombres afuera y adentro ninguno, al parecer aquí se siente más confiado, y eso haría que yo pudiera escapar con más facilidad, me deja en un gran comedor y me sirven la comida, como despacio mienstras en mi mente me ingenio una manera para poder escapar de este lugar.