Capítulo 26 Narra Carolina La mañana pasó en una lentitud tortuosa. Pasé horas frente al televisor que Yahir me había regalado, pero no vi ni un solo programa; mi mente estaba ocupada memorizando cada salida que recordaba de la casa y ensayando mi sonrisa frente al espejo, mientras trataba de saber como usar alguna red social en el televisor pero no me dejaba. Si quería salir de aquí, tenía que ser la mejor actriz del mundo. Tenía que hacerle creer que el miedo se estaba convirtiendo en aceptación, que me estaba doblegado y que haría todo lo que el quisiera. Al caer la tarde, Lucrecia entró con varias bolsas de marcas exclusivas, las conocía, porque eran los lugares en donde solía comprar, por lo menos este hombre tenia buen gusto. —El patrón quiere que use esto para la cena —dij

