-Con que ya lo habíamos matado, eh. - ¡Cállate y suéltame de una vez por todas! Niega. -No. Aire caliente empieza a salir del suelo y eso me hace saber que Orión ya empezó. - ¡Nayan, cúbrete! -ondas fuertes de calor empiezan a quemar a las sombras poco a poco y el fuego empieza a crearse por todos lados, sin lastimarnos a los de sangre morada, a los de la luna-. ¡Nayan! - ¡No puedo! -grita del dolor-. ¡Me está quemando! -mi mundo empieza a volverse n***o-. ¡Amor! ¡Me estoy quemando! -no de nuevo, no, no, no… Con todas las fuerzas que me quedan trato de avanzar dando un paso a la vez para poder llegar a él, pero no puedo, las olas de calor me o impiden, son muy fuertes. - ¡Orión! -grito para que pare todo, pero no logro que me escuche-. ¡Orión! ¡Basta, lo lastimas! - ¡Amor! -esc

