Spencer suspiro por tercera vez en esa noche, estaba aburrido y... Negó con la cabeza. Estaba loco, tomó la sexta lata de cerveza. "— No tomes tanto...hace daño —" Dejo la lata sobre la mesita, y echo la cabeza hacia atrás. ¿Qué estaba pasando con él? Debería de estar feliz, al fin ese mocoso se había ido. Sin embargo, ahora todo parecia tan...tranquilo. Además que...ese mocoso también era el hijo del presidente, es por quién ese tipo le estaba pagando por asesinarle. — Sal de mi cabeza, niño —Cerro los ojos. ***...*** Aiden miraba por la ventana, sus ojos se encontraban rojos y los rastros de lágrimas aún se mantenían en sus mejillas. — Me equivoque —Susurro abrazándose a sí mismo —...no tengo a nadie que sea real —Sollozo. "— Deja de llorar, no te vas a morir —" Lo extrañaba..

