— ¿Entonces te gusto? — — No —. — Pero me besaste —Hizo un puchero el menor. — Eso no significa que me gustes — — A mi si me gustas — Spencer empezó a toser antes las palabras del otro. —, te pusiste rojo —Acuso Aiden mirando como el cuello, las orejas y sus mejillas mantenían un suave rojo. — Me estaba ahogando —Se excuso — además ¿de que hablas? — — De eso —Le dijo — me gustas mucho, Bomboncito — — ¿Y sabes que soy mayor que tú, verdad? —Pregunto. — En el amor no importa la edad —Respondió con una sonrisa. — Estás confundido —Se levantó — es solo eso — — No menosprecies mis sentimientos —Lo miró con los ojos brillosos y un mohín en sus labios — yo no estoy confundido, contigo siento las mariposas en mi estómago...— — Que tontería —Murmuro —, y aunque fuese verdad...yo nunca vo

