Era un día muy especial en USA, todas las personas se movían de un lado a otro. En casa presidencial todo se encontraba en movimiento, excepto en una habitación donde un chico de cabellos rojizos se encontraba aún en su cama. Aiden se tapó hasta la cabeza, y frunció el ceño al escuchar las voces de sus ex amigos. — ¿Aiden? — — ¡Larguense! —Grito. Un nudo se formó en su garganta y sus ojos ardieron debido a las ganas de llorar. "—...nadie te va a querer porque simplemente eres el hijo del presidente. No tienes amigos, no tienes nada —" Sollozo... La puerta se abrió, escucho unos pasos y como era destapado. Javier y Diego se encontraban frente a él, mirándolo con tristeza... — ¡L-largo de mi habitación, traidores! —Se levantó de la cama alejándose de ellos — ¡no los quiero cerca de m

