Tanya estaba completamente desconcertada con la respuesta de su esposo como era posible que él hubiese hecho algo así, ahora de seguro Chris no querría verla o tal vez lo que es peor piense que ella es una cualquiera de seguro ha de creer ahora que esto es normal para su marido, esa noche Tanya hubiese querido trabajar toda la noche para no verle la cara pero su esposo sabiendo que ella no trabajaría la obligó una vez mas a tener sexo, simplemente callarse y esperar a que él terminara aunque para ser sincera ella sabía muy bien que ese proceso sólo duraba un par de minutos y aunque cada vez se quedaba con un tremendo vacío sabía bien que era algo rápido tanto que hasta ya casi ni le importaba, aprendió a sólo quedarse quieta y después para variar escuchar que él le dijera que ella era una frígida que si no sentía nada eso era simplemente porque ella no servía como mujer, lo había escuchado ya tantas veces que estaba convencida de que era verdad.
Despertó como de costumbre a las cinco de la mañana para dejar todo listo en la casa antes de irse a su primer trabajo de ese día que era su turno de cajera en el supermercado, preparó un sándwich para su almuerzo y una fruta, llenó su botella de agua y se fue, se sentía muy cansada pero no tenía otra opción Willy le había dicho que debía rendir unos exámenes y sabía bien que debía juntar dinero para la próxima mensualidad y se preguntaba una y otra vez cuando sería el día en que él podría terminar su carrera tal vez y sólo tal vez así ella podría retomar así también sus estudios.
Llegó al supermercado y se reportó con la supervisora para saber cuál sería su puesto para ese día, la mandaron a una caja expresa, cuando dieron las nueve de la mañana ya había atendido a mucha gente, la verdad es que no importaba lo cansada que estuviera siempre trataba a todos con una sonrisa y era muy amable con los clientes, aparte que mantenía muy limpio su lugar de trabajo, de pronto se da cuenta que tiene una fila de seis personas así que mandan a abrir otra caja y llaman a la segunda persona en línea pero el cliente le da paso a la siguiente persona ya que quiere pagar en esa caja y prefirió esperar de pronto cuando llega su turno sólo tomo unas galletas y saludó diciendo.
—Hola Tanya buenos días, a que hora tomas tu descanso me gustaría que habláramos.
Tanya levanta su cabeza y ve a Chris, se puso muy nerviosa, pero trató de controlarse y lo saludo —Hola Chris, buenos días en realidad tengo que esperar una media hora más.
—Está bien yo te espero voy a mirar un rato el lugar y te invito un café para que hablemos con más calma aquí al lado hay un Starbucks nos podemos sentar ahí un rato, ¿no se si te parece la idea?
—¿De verdad no te molesta esperar?
—Yo te espero no te preocupes.
En ese instante la supervisora llegó a preguntar si todo estaba bien aparte de que trató de coquetear con Chris mientras le decía a Tanya en forma de regaño —¿Todo bien con el cliente Tanya? —Y después mirando a Chris dijo— ¿Necesita ayuda? ¿Acaso nuestra cajera no lo esta atendiendo con la rapidez necesaria?
Chris la miró y dijo —La señorita es muy amable aparte me estaba ayudando no se preocupe.
Chris antes de retirarse miró a Tanya nuevamente y le cerró un ojo, ella nunca había sentido tanta necesidad de tomar su descanso como ese día contó no sólo los minutos sino casi también los segundos si hubiese podido, cuando llegó la hora de tomar su descanso trató de salir lo más rápido que pudo y en la puerta del supermercado estaba Chris caminó con él al café que estaba en la misma plaza y se sentaron.
Tanya se sentía muy nerviosa eso no era normal para ella y dijo —Por favor perdona mi facha debo verme terrible casi ni dormí anoche y más después de lo que mi marido me dijo, debo ser honesta contigo me siento muy mal te prometo que yo no soy una cualquiera —y mientras decía esto último sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Por favor tú no tienes que pedirme perdón, pero sí creo que tu marido es un patán por decirlo menos, pero ¿Qué dirías si yo aceptara su oferta?
—¿A qué te refieres?
—No quiero que pienses mal de mí, pero quisiera que tuvieras una oportunidad fuera de tu casa siento algo muy especial y creo que eres la persona que necesito.
—¿Estás dispuesto a pagar por mí? Ya no se si eso es insultante o halagador
—Estoy dispuesto a pagar, no te obligaré a hacer nada que tú no quieras no estoy contratando los servicios de una dama de compañía por decirlo suave, pero siento que tú eres lo que necesito además tengo una vacante como gerente en la que será una de mis tiendas que voy a comprar, pero quiero que sepas de antemano que me gustas.
—¿Siempre eres tan directo?
—Soy un hombre de negocios —respondió Chris, muy tranquilo.
—Pero yo no soy una mercancía primero mi marido me pone un precio y ahora tú.
—Perdona no es mi intención ofenderte, pero debo ser honesto antes de hacer lo que estoy pensando además creo que tu marido no merece una mujer como tú.
—¿Y como se supone que soy?
—Trabajadora, muy bella, veo que te llevas bien con todos que tienes un ángel especial con la gente.
—¿Y cómo sabes eso?
—Porque te he estado observando por las pasadas tres horas.
—¿Qué has hecho que?
—Te explico el gerente de este supermercado es un conocido mío no sólo me ha hablado muy bien de ti, sino que te he estado vigilando por las cámaras.
—Perdona, pero ya no sé qué pensar, creí que tenía demasiado con lo que tengo en casa y ahora tú vienes a decirme todo esto.
—Entiendo bien, pero quiero ser honesto.
—Y que se supone que haga en esos treinta días.
—Primero te debes mudar conmigo, aunque si quieres puedes tener tu propio dormitorio, te dije que no te obligaré a nada, aunque eso no quiere decir que no intente seducirte además trabajaras conmigo en mi nuevo proyecto de hecho Jorge ya esta a cargo de bastante y necesita ayuda.
—¿Y cómo pretende hacer eso?
—Primero vuelve a tratarme de tú, seremos algo así como una pareja y aunque todo debe ser legal haremos un contrato por treinta días y pretendo pagarle por adelantado a tu marido para que no nos moleste.
De pronto por muy descabellada la idea saber que durante un mes no dormiría junto a Willy no sonaba tan mal, pero ¿qué tal si por salir de un lio terminaba en algo peor?, pero ¿qué podría ser peor que lo que tenía en casa? Tal vez estar sólo todo un mes le hace valorar a su marido lo que tiene aunque en realidad debía reconocer que un futuro sin Willy ahora parecía interesante, de pronto levantó la mirada y vio ese hombre con unos ojos verdes, piel bronceada, cabello castaño con una sonrisa perfecta y un cuerpo que parecía haber sido tallado a mano y que ahora sólo la veía a ella esperando una respuesta de su parte, tal vez sólo un indicio de aprobación sobre lo que pensaba hacer y casi sin pensarlo más por miedo a arrepentirse dijo —Acepto yo también y que sea lo que Dios quiera sólo quiero saber que puedo confiar en ti a que no me forzaras ha hacer nada extraño y si lo haces te advierto que yo soy una mujer que no siente.
—Perdón, pero creo que alguien te ha lavado el cerebro y estoy seguro de saber quien fue, en la mayoría de los casos el problema son los hombres, pero de eso hablaremos mas adelante, no te preocupes.
—Y que se supone que haré ahora.
—Tu marido se cree muy inteligente, pero si quiere dinero para dejarte tranquila deberá firmar un contrato.
—Eso va a estar complicado.
—De eso me encargo yo por lo pronto ya tienes el resto de tu día libre y está aprobada tu salida temporal en caso de que desees volver al trabajo en un mes.
—¿Qué hiciste que cosa?
—Lo que acabas de escuchar además deberás llamar a tus otros trabajos, pero no te preocupes tú tienes un trabajo conmigo, tu marido tendrá lo que pidió, pero tú tendrás un sueldo de mánager, aunque por este mes serás mi asistente personal y mi novia después me dices que prefieres.
—¿Qué se supone debo hacer?
—Debes acompañarme a mis compromisos en realidad para mis negocios es importante que me presente como un hombre con una relación sentimental estable.
—Pero tú no necesitas pagarle a ninguna mujer para conseguir eso.
—Eso me halaga, pero cuando estas en mi situación la mayoría de las veces se acercan a mí por mi dinero.
—Pero ahora tú estás haciendo eso.
—Pero ahora yo tengo el control.
—Me siento como si yo fuera una hamburguesa que pusieron a la venta en cualquier McDonald’s.
—Por favor no es mi intensión hacerte sentir mal yo no he dicho en ningún caso que no esté buscando una relación sólo que tal vez debo hacerlo de una manera menos convencional.
—Y yo soy el número ganador.
—Tal vez ese número lo tengo yo, ¿nos vamos?, mi abogado nos espera.
—Y eso.
—No voy a crear un contrato sin que tú sepas lo que hay escrito a la hora que firmemos los tres.
—¿Los tres?
—¿Y qué pasa si me enamoro de ti? —le dijo Tanya, mientras lo veía a los ojos.
—¿Y qué pasa si yo me enamoro de ti? —le respondió Chris
—¿De verdad vas a tratar de seducirme?
—No dudes que haré mi mayor esfuerzo, me gusta lo que veo de verdad eres el tipo de mujer físicamente que me encanta y quiero conocerte más así que prepárate porque esta noche tenemos una cena, por lo pronto ve por tus cosas yo te espero.
Cuando Tanya entró la supervisora de las cajeras estaba muy enojada con ella ya que se había demorado mas de treinta minutos en eso llega el mánager la saluda y se despide de ella diciendo —Mucha suerte, Tanya las puertas de este lugar siempre estarán abiertas para ti.
—Perdón, pero Tanya tiene que volver a su lugar de trabajo —interrumpió la supervisora.
—Olvídalo… Tanya se va en este momento tiene algo importante que hacer —respondió el mánager.
Y después de darle la mano para agradecerle por todo fue por sus cosas y salió, en esos momentos la supervisora vio que Tanya se subía a un Porsche deportivo que la esperaba en la puerta y con esa sensación de rabia y envidia dijo —¿A qué se dedicará ahora?
Tanya a penas se subió al carro dijo —Me puedes decir que le dijiste al gerente que yo haría.
—Le dije que trabajarías para mí como mi asistente personal.
—¿Y ahora qué hacemos?
—Ahora vamos con mi abogado que ya debe tener todo listo para cuando llegue Willy.
Esas eran las cosas que decía Chris que tenían totalmente desconcertada a Tanya pero de alguna manera sentía que quería seguir con esa especie de juego, al llegar a un edificio enorme y muy lujoso Chris se bajó y le abrió la puerta del auto entraron juntos al edificio y tomaron el ascensor, aunque la situación era extraña ella pensaba será que él tiene razón y yo no tengo ningún problema pero para eso hay una forma de comprobarlo y como si Chris pudiera leer sus pensamientos le dije al oído —Te puedo asegurar que tú debes ser una Diosa en la intimidad.
—¿Por qué me dices eso?
—Porque lo estás pensando recuerda que te dije que voy a intentar seducirte.
—Aun no firmo el contrato —le respondió Tanya, tratando de mantener el control.
Y acercándose a su oído justo antes de que se abrieran las puertas del ascensor Chris le dijo —Eso que acabas de decir me gusta mucho.
—¿Qué no haya firmado el contrato?
—Que no será fácil conseguirte.
Por mas de una hora revisaron dos contratos uno que tendría Willy por un mes a mil dólares por día donde no podría hacer reclamos de ningún tipo y debía aceptar que su esposa durante ese mes tenía total libertad para trabajar, manejar su dinero, dormir, salir, compartir, besar y hacer el amor con un hombre que no fuera él y que nada de eso sería causal para que la demandara.
Cuando Willy llegó y leyó todo eso por unos segundos su orgullo se vio afectado, pero cuando vio en frente suyo los treinta mil dólares en efectivo lo olvido todo.
Y mirando a Tanya preguntó —¿Iras por tus cosas a la casa?
Chris se adelantó diciendo —No te preocupes, Tanya tendrá todo lo necesario, pero si necesita algo en particular yo mismo la puedo acompañar en este instante.
—No te preocupes la verdad es que no tengo mucho que llevar conmigo —dijo Tanya.
Y frente a Willy, Chris le dio un suave beso en los labios a Tanya y después dijo —¿Willy todavía sigues aquí?