Aunque debe reconocer que no fue fácil dormir esa noche pensando en las caricias y los besos de Chris llegó un momento en el que el sueño pudo más y se durmió en esa cama que parecía hacerla sentir como si estuviera en las nubes, las sábanas eran suaves y perfectas no había nada en esa cama que dijera es hora de levantarse cuando eran casi las ocho de la mañana lo que para ella eso era casi un imposible se asustó mucho cuando se dio cuenta así que rápidamente se bañó, se vistió y bajó a la cocina para encontrarse ahí con Chris que cuando la vio le dijo —Buenos días reina ¿Cómo dormiste anoche?
—Perdona no es normal para mi despertar a esta hora debes pensar que soy una vaga —respondió Tanya muy apenada.
—Claro que no, imagino lo cansada que debías estar te levantabas a las cinco de la mañana y casi no dormías por dejar todo listo ¿Cómo te sentiste en esa cama?
—Fue como dormir entre nubes o algodón.
Y acercándose a Tanya para darle un beso de buenos días le dijo al oído —Mi cama también es así, ya sabes para cuando la quieras usar.
Tanya no pudo evitar sonrojarse y para cambiar la conversación dijo —Me puse esta ropa que es no tan formal no sé qué necesites que hagamos hoy.
—Te queda bien muy bien diría yo.
Después de decir eso la abrazó fuerte y comenzó a besarla y si el día anterior los besos se estaban volviendo cada vez más intensos este de seguro logró que su corazón y todo su cuerpo respondiera, Chris notó que Tanya se sentía muy agitada y podía darse cuenta que no estaba acostumbrada a sentirse de esa manera así que la miró a los ojos, la besó en la frente y la tomó de la mano para llevarla junto a él a la mesa y tomar desayuno juntos, le acomodó la silla, después tocó una campanita y llegó una señora muy amable con una sonrisa muy dulce.
—Buenos días, señor Chris —dijo la señora.
—Buenos días, Carmencita, le presento a Tanya mi novia.
—Encantada de conocerla señorita, hasta que al fin nos trae una chica a la casa —dijo Carmencita con una sonrisa.
—Yo le dije que sólo traería a la indicada.
—En hora buena mire que ya le hace falta una compañera a su vida no lo quiero seguir viendo tan solo además así espanta a cualquier tóxica que anda por ahí.
Tanya no pudo evitar sonreír con el comentario y Chris le dijo —Gracias Carmencita, pero no me ayude tanto.
—Bueno ya mejor les traigo el desayuno y felicidades, señorita Tanya usted tiene una mirada muy dulce y mire que yo soy buena para reconocer a la gente.
—Gracias Carmencita —le contestó Tanya.
A los pocos minutos llegó Carmencita con una bandeja y todo lo necesario después de comer Chris la tomó de la mano y le dijo —Debemos ir a la oficina ya que nos encontraremos con los empresarios de anoche a la salida iremos a una tienda por unos trajes de baño yo opino que no es necesario, pero imagino que no te sentirás muy cómoda nadando desnuda conmigo —y mientras decía esto último sonreía.
Y para cambiar el tema Tanya dijo —¿Tú crees que en estos días pueda volver a ver a Elena y Jorge?
—Hoy mismo los verás, ellos no tienen idea de todo esto y creo que deben saber, ¿no sé qué pienses tú? —respondió Chris.
—Mi relación con ellos es muy buena de hecho Elena es como mi hermana y Jorge un buen amigo, aunque toda esta situación es un poco extraña no quisiera mentirles a ellos.
—Almorzaremos juntos los cuatro ¿Qué te parece la idea?
—¿De verdad? —respondió Tanya con una sonrisa.
—Claro que si quiero que te sientas bien.
—Trato de entender, ¿por qué yo? habiendo tanta mujer joven muy guapa mucho más que yo dispuesta a todo por un hombre como tú.
—Sólo te pido que confíes en mi reina muy pronto entenderás todo.
Mientras seguían conversando en el carro camino a la oficina Tanya cada vez se sentía más atraída por Chris era tan dulce y romántico ni siquiera Willy en sus inicios había sido así de cariñoso y pensaba cuantas noches aguantará ella sin tocar la puerta de Chris de pronto pensaba que pasará cuando termine su contrato y como si Chris pudiera incluso leer sus pensamientos la tomó de la mano y le dijo —Cuando terminen los treinta días serás tú y sólo tú quien decidirá qué hacer con el resto de tu vida si yo te pregunto hoy después de que has vivido sin tu marido por un día completo ¿Cómo te sientes sin él?
—Te soy honesta, hace mucho que no me sentía tan bien, me casé prácticamente obligada y ahora me doy cuenta del grave error que cometí.
—Muchas veces consideramos los tropiezos en la vida como errores, pero a veces son simplemente lo que debemos vivir para aprender por favor no te culpes de nada yo también he pasado por situaciones un tanto extrañas.
—Algo más extraño que esto que vivimos.
—Esto es lo que más me está gustando vivir tú que dices.
—Te soy honesta a mí también.
A los pocos minutos llegaron a la oficina donde los esperaba el abogado esta vez estando solos por más tiempo Chris los presentó un más tranquilos —Tanya él es Jeff mi abogado y uno de mis mejores amigos desde la escuela, créeme a nadie le confiaría este acuerdo con tu que espero de ahora en adelante se convierta en tu ex.
—Yo también respondió Tanya casi sin pensar —y después agrego— Creo que dije eso en voz alta.
—Yo no tengo ningún problema con eso —le respondió Chris— Es más me alegra saberlo.
Jeff les mostró el contrato y cuando Tanya lo comenzó a leer le indicó dos detalles que ambos habían omitido y que los impresionó mucho.
—¿Cómo sabes eso? ¿Entiendes este tipo de contratos? —le preguntó Jeff.
—La verdad es que muchas veces le hice los trabajos a ya saben quién para su carrera y a veces creo que yo podría pasar sus exámenes mejor que nadie.
—¿Te puedo pedir un favor más? —agregó Jeff muy intrigado.
—Si claro.
—Tres personas han leído este convenio y creo que debemos agregarle algo para que queden claros los puntos y obligaciones entre ambas partes ¿Qué sugieres tú?
Tanya tomó el contrato que era de unas seis páginas la parte donde hablaba de las obligaciones y derechos y encontró realmente en cosa de minutos lo que ellos necesitaban arreglar, Chris y Jeff se miraron asombrados y admirados por la facilidad de Tanya en esos temas, tanto es así que Jeff le dijo —Si algún día dejas de ser la asistente de mi amigo yo te ofrezco trabajo en el momento sin pensarlo dos veces.
—Ni se te ocurra tratar de quitármela tú sabes todo lo que he hecho y por cuanto tiempo —y después de decir esto último Chris mejor se quedo cayado.
—¿A qué te refieres con eso? —le dijo Tanya intrigada.
—Ya lo sabrás por ahora no te preocupes ven vamos a mi oficina mientras llegan el resto.
Tanya se despidió de Jeff con una sonrisa y siguió a Chris a su oficina quien apenas cerró la puerta se le acercó y comenzó a besarla sólo que esta vez una de sus manos tocó sus pechos sobre la blusa y suavemente los apretó de pronto se alejó diciendo —No quiero que nuestra primera vez sea en mi oficina y si no me detengo ahora mismo no podré.
—Este será un día muy largo para los dos —dijo Tanya.
—¿Tú crees que?
—Algo dentro de mi dice no lo hagas y la otra parte dice ve has todo lo que quieres hacer.
—¿Y qué quieres hacer?
—No me hagas decirlo por favor.
—Por favor quiero escucharte.
—Quiero estar en la cama contigo, ser tuya que hagamos el amor o tengamos sexo como le quieras llamar, quiero sentir por una vez en mi vida, quiero creer que tienes razón y yo no tengo ni medio problema.
Chris la abrazó y la besó tiernamente en la frente en esos momentos le avisaron por el citófono que los inversionistas acababan de llegar, Chris respiró profundo y le dijo —Apenas terminemos con ellos vamos a almorzar con Elena y Jorge y después vamos a terminar lo que comenzamos —y mientras decía eso veía la sonrisa cómplice de Tanya quien aprobaba el plan.
La reunión con los inversionistas fue bastante rápida una media hora, pero para Chris en esos momentos parecieron tres horas, después se despidieron de Jeff y fueron a un lindo restaurante donde estaban Elena y Jorge, cuando los vieron entrar tomados de la mano quedaron asombrados pero muy contentos.
—Aquí nos falta información por favor —dijo Elena.
—Mi ex que espero sea en un tiempo me puso a la renta —dijo Tanya.
—Ese desgraciado hizo que cosa —respondió Elena muy enojada.
—Tranquila Elena —dijo Chris— Willy quería un contrato y yo se lo di con eso dejó a Tanya tranquila por todo un mes, pero yo me encargo de que eso se extienda.
—Ya lo veo —dijo Jorge con una sonrisa.
—Uno los deja un rato solos y ahora —dijo Elena.
—Ahora somos oficialmente novios para todos llevamos un mes de noviazgo y fue amor a primera vista por favor eso es lo que vamos a decir —dijo Tanya.
—Yo no tengo problemas mientras no vuelvas con el idiota de W que yo le pondría una D por despreciable —le contestó Elena.
Los cuatro se rieron con eso y pasaron una tarde muy entretenida incluso le pidieron a la mesera que les tomara unas fotografías juntos para celebrar esa salida, camino a la casa casi ninguno de los dos hablaba tal vez por el miedo a decir algo que no estuviera bien, bajaron del auto, Chris la comenzó a besar y dijo —Tú crees que.
Y antes de que pudiera seguir Tanya lo miró a los ojos y le respondió —No me preguntes, no me dejes pensar, sólo hazme sentir.
—Si entras a mi cuarto ya no te dejaré salir te lo advierto —le dijo Chris mirándola a los ojos.
—Eso espero, por favor llévame contigo.
Cuando entraron vio que su cuarto era enorme con una chimenea una cama muy grande, un sofá, había un enorme espejo a un costado que estaba apoyado en la pared, Chris tomó un control y encendió la chimenea, después puso música y bajó las luces se puso detrás de ella frente al espejo y comenzó a desabrochar su blusa hasta que la dejó tirada en el suelo después su cinturón, pantalones, y las medias, la dejó sólo con el brasier y una pequeña tanga cuando estuvo así frente a él se quedó por unos minutos sólo observándola y acariciando su cuerpo hasta que le desabrochó el brasier y dejó sus pechos totalmente desnudos la tomó en los brazos y la llevó a su cama y se quitó toda la ropa frente a ella cuando Tanya lo vio completamente desnudo se dio cuenta de que Willy no tenía ninguna forma de competir con todo lo que ella veía en ese momento Chris le quitó la tanga y comenzó a besar sus pechos y acariciarla de pronto sus dedos llegaron a su sexo y Tanya jamás se había sentido así de mojada quería decir algo pero tenía miedo y no sabía que decir, de pronto Chris le dice al oído —¿Te gusta?
—Demasiado —respondió Tanya.
Justo cuando sentía que su cuerpo no daba más siente que Chris entra en ella se estremeció, se sentía tan bien tenía cosquillas por todo su cuerpo y pensó cinco años de su vida con un hombre que jamás la hizo sentir ni la mitad de eso cuando acabaron Chris la abrazó y le pregunto —¿Cómo te sientes ahora?
—Estoy en la nubes aun —le respondió ella.
—Te dije que tú no tenías ningún problema es más eres sensacional hay algo en ti que te hace especial.
—De seguro eso le debes decir a todas.
—No han sido tantas no creas todo lo que dicen por ahí.
—Todavía no me han dicho mucho aparte de lo que dijo Carmencita.
—Te puedo decir ahora que esperé por este momento desde hace mucho y fue mejor de lo que pensaba.
—No te entiendo si nos acabamos de conocer.
—Tú a mí sí, pero yo a ti te conozco desde hace casi un año.
—No entiendo me puedes explicar.
—Te diré algo antes pero no quiero que te asustes.
—Está bien prometo controlarme.
—Yo he estado enamorado de ti desde hace tiempo, se todo de ti incluso más de lo que tú sabes y cuando por esas cosas de la vida conocí a Jorge y Elena y supe quiénes eran en tu vida fueron mis cómplices perfectos para una cita a ciegas claro que nunca pensé que tendríamos un invitado extra.
—Pero como hacían eso sabiendo que yo.
—Seamos honestos tanto Elena como Jorge saben muy bien que W no es lo mejor para ti.
—¿Y tú?
—Yo puedo tratar al menos lo estoy intentando si quieres lo volvemos a intentar.
—¿Otra vez?
—Toda esta espera hay que ponernos al día.
—Pero tú me tienes que explicar.
Y Chris simplemente no la dejó decir nada más mientras la comenzó a besar y le dijo al oído —Te amo reina.