========== Eran las cuatro de la mañana. No había pegado el ojo en toda la noche, se volvió un mar de lágrimas. Zennen no volvió a la habitación, por tanto esa última noche no la pasó con ella. Se hizo muchas preguntas: «¿Será él mi hombre indicado?» «¿Vale la pena arriesgar a sus hijos?» «¿En serio Zennen me ama con esta intensidad?» Con la última pregunta sacudió la cabeza, era la más estúpida que se había hecho durante esa larga noche, porque Zennen se lo había demostrado muchísimas veces. Tal vez, debía contarle que el padre de David había regresado. Quizás él podría ayudarle a resolver ese problema, pero no podía pretender que Zennen resolviera todo en su vida. Ella no sabía el porqué el hombre había aparecido después de tantos años, tampoco qué era lo que quería. A los niños

