• Tienes una mancha de mermelada aqui•
Maia ponce
De pequeña siempre quise tener una mascota.
Un día,mis padres me regalaron un pez dorado que lo llame Theo , siempre le daba de comer , le cambiaba su agua limpiaba su pecera.
Pero hasta que un día lo encontré flotando en la superficie.
Yo pensaba que estaba durmiendo y se lo dije a mi mamá, ella se puso triste y me dijo que no estaba durmiendo , estaba muertito. Así que lo tuve que tirar por el retrete.
Cuando apreté el botón para que tire agua y se vaya Theo , el se despertó y empezó a dar vueltas ,lo quise sacar pero ya era tarde el el retrete se lo trago.
Descansa en paz pesecito.
Después tuve un loro que le puse de nombre Ramón.
Un día le quise dar de comer , así que abrir su jaula y fui en busca de su comida.
Mala idea.
No debí dejar la puerta de casa abierta.
Por qué al regresar a la jaula ya no estaba dentro ,lo ví dando vueltas por la cocina y fue ahí cuando vió la puerta y salió de casa.
Al menos ahora ya no va a estar encerrado el pobre lorito.
Tuve un hamster llamado Rodolfo , un día lo encontré muerto en la rueda giratoria.
Se me olvidó darle de comer.
Les pedí a mis padre de regalo de cumpleaños un gato.
Y así fue , me regalaron un gato peludo.
Lo llame pelusa. No duró mucho tiempo en casa por qué mi padre era alegicos a los gatos y traía pájaro , ratas , gallinas y bichos muertos a la casa.
Lo tuvimos que darlo en adopción a una viejita que tenía otra familia de gatitos.
Agradezco que pelusa allá sobreviviendo al menos.
No quise saber nada de animales por un largo tiempo.
Hasta que un día andando en bicicletas , encontré a un cachorro que tenía lastimada la patita.
Me sentí muy mal por el así que lo lleve conmigo a mi casa.
Ese día mis padre no estaban , mientras lo curaba escuche el cerrojo de la puerta principal y entre en pánico.
Agarre al cachorro en brazo y me escondí en la alacena de abajo de la cocina.
Mal escondite.
Mis madre abrió la puerta y estaba apunto de poner unas latas adentro pero se detuvo con sorpresa y me vio con el cachorro en brazos.
Me regañarón fuerte pero me dejaron conservar a la cosa peluda que lo hacen llamar cachorro.
Era un cachorro de color marrón clarito y tiene su osico puntiagudo , parecía un zorro.
De nombre le puse algodón por qué era una bola de pelos muy linda.
Siempre se metía en problemas. Un día algodón le robó todos los calzados a mi padre y los escondió quien sabe en dónde.
Nunca los encontramos,mi padre tuvo que comprerce otros pares nuevos para ir a su trabajo. Desde que mi padre murió , algodón empezó a agarrar mis zapatos y corretear por toda la casa.
Por eso es que mi madre tuvo la brillante idea de comprarle un peluche que era un pez de color rojo.
Estaba fuera de la casa jugando a lanzarle un peluche a mi perro y el me lo traía,esperaba a que se lo lanzará una vez más y salía corriendo a toda velocidades a buscarlo y luego traerlo de regreso a mi.
Después de jugar con el un rato más,me senté en la escalerita que hay afuera de mi casa y me dispuse a mirar el cielo,ya estaba por bajar el sol .Mi vista se desvió hasta la casa del enfrenté y es ahí cuando lo veo.
Un chico de cabello n***o,piel blanca que desde el lugar donde estoy yo puedo ver sus ojeras.
Lleva puesto una sudadera de color negra y unos jeans grises rotos con unas Vans negras.
Estaba sentado en la azotea con su teléfono en mano sacándose al parecer selfies.
Me lo quedé viendo por más tiempo hasta que al parecer se da cuenta que lo están observando,gira su cabeza y sus ojos encuentran los míos y me dedica una media sonrisa tierna que con un poco de timidez le devuelvo la sonrisa.
El deja de sonreír y funce el ceño.
Me parece conocido pero no sé de dónde.
Ninguno aparta la mirada.
Hasta que escucho que se abre la puerta detrás mío y soy yo quien desvía la mirada hacia atrás donde mi madre aparece en la puerta,me dedica una sonrisa.
—Hola mi niña ¿Que haces aquí afuera?¿No tienes frío?.-dice mi madre.
—Si , un poco pero ya me voy a adentrar a casa.
—Ah , olvide decirte que mañana empiezas las clases con tu hermano.
—vale,no tendré que usar uniforme ¿Verdad? Dime qué no por favor. —Junto mis manos y hago una carita de cachorro.
—Perdón , hija pero el uniforme es muy bonito , tiene un falda escosesa negra y te quedará muy bien.
—Ash está bien , al menos no tengo que usar un pantalón bordo como el que usaba en mi antigüo instituto,ese pantalón me quedaba muy grande de piernas. —mencione riéndome y madre también ríe conmigo.
En mi antiguo instituto nuestro uniforme era de un pantalón largo de color azul y una chomba blanca con el logo del instituto.
El pantalón me quedaba como si fuera bolsa y peo aún cuando hacía calor.
Me decían "la chica piernas de gallina" por qué las gallinas tenían las piernitas como si fuera un Palito.
Agradezco al de arriba por tener que usar una falda.
—Bueno ya entra que estoy preparando tu plato favorito. —Dice mientas se adentra a la casa.
Me levanto del suele para entrar pero se me da por girarme para volver a ver a la casa de enfrente pero el chico ya no está , seguramente se entro a su casa.
Yo hago lo mismo , entro a casa y espero a que max mi perro entre , cierro la puerta y dejo el peluche de max en su camita y me dispongo a ayudar a mi madre con la cocina.
O mejor dicho a intentar a ayudarla por qué obvio no sé cocinar y tampoco quiero hacerlo,pienso que cuando viva sola voy a pedir comida rápida a mi departamento para no tener que cocinar.
Cómo supuse , mi madre había preparo mi comida favorita que es ni más ni menos que mi queridísima lasaña.
—y...¿Que tal les parece esta ciudad chicos? —Mi madre dice para rompe el silencio que se armó.
—Bien,conocí a un chico que va al mismo instituto,me contó que el equipo de fútbol están buscado a otro integrante para que juegue con ellos. —Dijo mi hermano Tomás.
Tomás Ponce ,un chico de 18 años que rompió el recor de no bañarse por una semana.
Si mis queridos amigos...
‹‹¿A quien le estás hablando ,Idiota?››.-interrumpe mi mejor amiga,mi conciencia.
>¿Me dejas terminar? Gracias.
A les presento a Mimi mi conciencia,lo sé, es un nombre horrible pero ella es horrible conmigo así que...
-Eso es exelente ¿Te va a unir al equipó?-. Mi hermano asiente con la cabeza.-¿Y tú hija? ¿Conociste a alguien?
—No aún.
—¿No?¿Y ese chico del aeropuerto?-dijo Tomás.
—No es nadie,ni siquiera le conozco.
Y con eso se armó otro silencio.
Cuando termine de cenar ayude a mi madre a recoger los platos y llevarlo a la lavavajillas.
Al terminar me fui directo a mi habitación para terminar de desarmar lo que me quedaba de la maleta y de la otra.
Al abril la maleta roja me lleve la gran sorpresa de que toda esa ropa no era mía.
¡ESTA MALETA NO ES MÍA!
—No puede ser, ¡mierda!
¿Y si le aviso a mi madre?
Me va a regañar por ser distraída.
Me levanto de la cama para ir directo a la habitación de mamá.
—Mamá,no sabes lo que pasó.-empece susurrando.—No,asi no.
Ya estaba enfrente de su puerta.
—Mamá,adivina qué paso...—hablea briendo la puerta,pero no termine de de hablar por qué al ver su cama me di cuenta que estaba dormida.
¿Y ahora que hago?
Bueno...al menos aún tengo la otra maleta que tiene algunas prendas.
Luego veré como podré recuperar la otra.
°°°
Tras doblar unas remeras me encontré con una foto de Aarón estábamos el y yo en un parque comiendo un helado cada uno.
Ahora que me acordé de el tengo que enviarle mensajes para ver cómo esta, agarro el teléfono que estaba conectado con el cargador y me adentro al chat que tengo con Aaron.
Yo: Hola, amor.
Yo:Espero que me estés extrañandome por qué yo si que lo hago.
Aún no está en línea pero lo entiendo.
Son las 23:37 de la noche y capaz debe de estar durmiendo.
Así que yo hago lo mismo,acomodo la poca ropa que tengo y las pongo en el armario , luego me acuesto en mi cama para después poner la alarma para las 07:00 para ir a la escuela y lo vuelvo a poner a cargar.
°°°
Escucho el sonido de la alarma de mi teléfono y lo apagó.
Escucho unos pasos a pocos metros de la puerta de mi habitación y es ahí donde entra mi hermano con una jarra de agua,me ve que estaba despierta y se decepciona.
—Ay, pensé que te habías quedado dormida.
—Pues ya vez que no .—Le digo mientras me levanto de la cama y me voy al cuarto de baño.—ya puedes retirarte de mi habitación Tomás.
—vale , vale igual ya me iba. Ah y dice mamá que ya preparo el desayuno y que te apures que vamos a perder el autobús.—Dijo y escucho que cierra la puerta de mi habitación.
Después de ducharme fui a buscar mi uniforme que consistía en una camisa blanca de mangas largas,corbata azul,falda negra y unas medias largas,pero en lugar de ponerme esas medias me pongo unas cortitas y mis converse negras botitas.
Al salir de mi habitación bajo las escaleras a toda velocidad para ir hacía la cocina donde ahí me espera mi hermano,mi madre y mi desayuno. Agarro mi taza de te y unas tostadas para después ponerle un poco de mermelada de frutilla,me la llevo a mi boca rápido y bebo un poco de mi te.
—Niños terminen rápido que van a perder el autobús.—habló mi madre mientras iba de un lado al otro poniendo nuestros útiles en cada
mochila. —Erik dijo que también se va a mudar para estos lado de la ciudad con su novia ,para no estar tan lejos de nosotros. Consiguió ser entrenador de fútbol en el instituto así que lo van a ver muy seguido por aquellos lados.
Erik. Erik ponce ,nuestro hermano mayor.
De pequeño le encantaba mucho jugar al fútbol con mi padre,cada partido que íbamos siempre le decíamos que si ganaban tal vez iríamos a la heladeria. Siempre quiso ser entrenador de fútbol y lo consiguió hace unos años en nuestro antiguo instituto.
—¿Enserio?—dije yo entusiasmada.— va a venir con mi cuñada favorita, bueno, única.
—Ya tenemos que irnos,el autobús llega en 5 minutos.—Dijo mi hermano paradonse de golpe haciendo qué yo también lo haga y sale corriendo con su mochila en mano. —Apúrate, Maia que no quiero llegar tarde.—Grita desde la puerta.
Salimos corriendo a dónde está la parada del autobús que eras casi dos cuadras y media y vemos que aún no llega.
En la parada hay 2 chicas y un chico que está de espaldas ,pero de inmediato lo reconozco. Es el, el chico de la azotea.
El se dió cuenta de nuestra presencia y se da la vuelta, nuestras miradas se encuentra al instante.
Ninguno desvía la mirada.
Tiene unos ojos grises muy hermosos que no puedo dejar de ver,hasta que alguien pasa una manos al frente mío.
—Hooolaaa, tierra llamando a Maia. —Era Tomás, mi hermano.
—Emmm...lo siento yo... olvídalo.
El chico que aún no despega la mirada en mi frunce un poco el ceño, me dedica una media sonrisa y se acerca.
—Hola...soy Alex y tienes una mancha de mermelada aquí. — Señala una esquina de mi boca donde pasa el dedo ahí y se lo lleva a su boca. —Fresa , me gusta. Ah y tienes algo que me pertenece.
Dejo de respirar por unos segundos que parecían eternos, me dedica otra sonrisa y se da la vuelta y veo que se va con esas dos chicas que después me sonríen.
—¿Que fue eso?.-Dijo Tomás.
—N-no lo sé,pero necesito un tanque de oxígeno.
Un montón...
El Dijo que tengo algo que le pertenece.
Y ese chico es parecido al del aeropuerto.
¿Y si es el?
¿Podré recuperar mis cosas?
¿Podrá Maia dejar de ser una chica distraída?Nah.
Y a lo lejos veo que viene el autobús.