*Narra Adam* Me puse un chandal n***o y una sudadera negra. Salí fuera y me apoyé en el coche a esperarla. Mientras se acercaba me separé del coche y me acerqué a ella mientras sonreía. ── estás preciosa -dije cuando estábamos frente a frente.- ── no lo estoy. ── para mí lo estás. Vamos. Entramos al coche. Al llegar a la ciudad, ella iba mirando por la ventana. ── que hermoso ese perrito -habló como una bebé, sonreí. Se giró a verme, se acomodó en el asiento subiendo uno de sus pies.- ── quiero un perrito. ── ¿qué quieres qué? -levanté las cejas.- ── un perrito. ── no. ── pero es que en la casa me siento muy sola. ── lo siento pero no. ── ¿de verdad Adam? -la miré. Tenía el codo apoyado en el asiento, la mano la tenía cerrada en un puño puesta en su sien mientras

