Wanda se deja caer pesadamente sobre la cama, golpeándola con un puño cerrado, mientras una opresión en su pecho la invade. El ardiente deseo de acabar con Alek crece en su interior de manera abrumadora; jamás había experimentado un odio tan profundo por alguien. A pesar de que él la dejó y la trató como si fuera un simple trapo desechable, el rencor que siente por él en este momento es incomparable. —¡Aaaaa! — Grita con un alarido desgarrador que parece brotar del fondo de su ser, mientras la presión en su pecho se intensifica cada vez más. Sus manos tiemblan incontrolablemente y su pecho vibra con un dolor punzante. En un intento de refugiarse de la tormenta emocional que la consume, se coloca en posición fetal y esconde su rostro entre sus brazos, buscando un pequeño alivio en su propi

