Brian está inconsolable. Ya lleva tres días aquí, en Manchester, y se la ha pasado llorando, no ha dormido, y ha comido muy poco. Enserio no puedo creer que Camille, aquella que creí que era una amiga leal, le haya hecho esto a Brian, y de paso, a Daniel. De Francis, bueno…sinceramente, ya me lo esperaba. -Joder, Bella…llevamos cuatro meses de casados ¡cuatro putos meses! ¡Y ya estamos separados! – sollozó, y le alcancé el milésimo pañuelo para que moqueara en él. No sabía que decirle. En estos tres días que mi amigo lleva en mi casa, llorando y lamentándose, no he sabido cómo consolarlo. Nunca he pasado por una infidelidad…yo he sido la infiel. Dejé que se siguiera desahogando y salí de la habitación, para encontrarme con Jeremy en la sala, el cual estaba viendo un partido de fútbol

