NARRA FRANCIS Soy el hazme reír de mis colegas políticos. Lo que menos necesita un alcalde es algún escándalo en su vida personal, y ayer, con la noticia y las fotos de Brian en una discoteca de Manchester, borracho y besuqueándose con su amigo bisexual, el famoso y hermoso Zachari Januzaj, ha causado que yo sea el motivo principal de los cotilleos en los pasillos de la alcaldía. Ingresé al recinto gubernamental con mi mejor cara de mala leche, solo para darles a entender a mis subalternos que al que se le ocurriera siquiera hablar de mí, estaría de patitas en la calle. Sé que fue una decisión apresurada comprarle un boleto a Brian para que se fuera New York, pero es que estaba demasiado enojado cuando recién vi las fotos. Sé que él no se montará a ese avión transatlántico. Esto

