-¡Otra ronda! – le gritó Ethan al camarero. Estamos todos reunidos en la discoteca que siempre solemos frecuentar para celebrar el cumpleaños de Jeremy. Ya 25 años. Lo cual me hizo recordar que fue hace 10 años que lo conocí, cuando éramos unos pubertos de 15 años. -No creo que aguantes otra ronda, rubio, ya estás que te caes de borracho – le dijo Ryan – y el chino también – señaló a Tai, el cual de la borrachera no era ni capaz de hablar. -Iré al baño – dije, levantándome y bajándome inmediatamente el vestido, ya que es súper cortico, y tiene delirando a Jeremy. -Yo te acompaño – dijo mi esposo, y en su cara pude ver sus intenciones. Después de ese día en que fui al apartamento de Justin y nos besuqueamos, el sentimiento de culpa me invadió y corté todo tipo de contact

