Ciro golpeó un costado del castaño y él se encogió de hombros. Quería tener noticias de su padre lo más pronto posible. — ¿Por qué no te preocupas por Elizabeth? Dante chasqueó la lengua. — ¿Piensas que no lo he hecho? j***r, que llevo meses sin dormir. — ¿Y eso qué? Andas con tus bromas. — Estoy más tranquilo porque sé que está viva. — Hace mucho no recibimos nada de ella —Paulo soltó el comentario. — Pero sé que está viva. Él no va a matarla. — Estaba muy mal. — Por Dios… —el menor pasó una mano por su rostro—… estoy intentando pensar positivo y lo menos posible en eso porque me moriré de la tristeza. Se los pido. Claudia hizo una mueca y asintió. — Son métodos para manejar el dolor. Es mejor que se toque el tema solo lo necesario. — ¿Qué tipo

