Salí de casa, tome mi auto y maneje hasta el centro, no tardo mucho antes de que me encontrara con Isabel - Hola - me dice abrazándome. - Hola, ¿Entramos? - dije mirando al centro comercial, ella solo asintió. Cuando entramos pasamos por varias tiendas en las cuales Isabel solo se queda viendo a cada una, tuve que arrastrarla para que me siguiera, decidimos entrar a una en la que vendían vestidos elegantes. Isabel termino por mostrarme unos cuantos vestidos, y sumados con los que yo había elegido termine con diez vestidos por probarme. Comencé a probármelos, uno a uno, Isabel rechazaba cada uno de los vestidos que me probaba y la dependienta de la tienda parecía cada vez más cansada de ayudarnos. Al final termine bastante indecisa entre cinco vestidos, uno naranja, uno verde, uno salm

