Wyatt respiró hondo para calmarse al oír que llamaban a la puerta. El equipo de grabación que tenía detrás se desvaneció en el fondo en cuanto vio a Jade de pie justo afuera de la habitación con un revelador vestidito n***o y altísimos tacones negros. Ella lo miró con avidez al contemplar su figura alta, vestida con vaqueros ajustados y una camisa blanca abotonada. Él le tendió la mano, que ella aceptó con una sonrisa al entrar en la habitación, irradiando un atractivo s****l tan abrumador que a Wyatt no le cabía duda de que incluso las parejas casadas más frías en un radio de diez kilómetros se encontraban mirando a sus parejas con renovada atracción. Ella se apoyó coquetamente contra la pared al entrar y lo miró con ojos llenos de lujuria. Él apoyó una mano en la pared, encima de ella,

