Capitulo 7

2189 Words
Luke y Sienna Foster, 7 años. — ¡Luke! ¡Luke! ¡Vamos a jugar Luke! — se escuchan gritos provenientes de afuera de mi habitación — ¡Luke! — traté de ignorarla, incluso intenté tapar mis oídos con las almohadas pero era imposible. Si no eran sus gritos los que sonaban entonces eran los golpes bruscos que pegaba en mi puerta. Sabía que no se iría hasta que le diera una respuesta, resignado decidí abrir la puerta algo molesto, era mi hermana gemela Sienna quién traía una pelota en sus manos. — No tienes que gritar, levantarás a los vecinos — me acerqué a ella cerrando por completo la puerta de mi habitación, me encontraba restregando mis ojos — aún son las 4:30 am. duerme otro rato. — ¡Vamos Luke! ¡No hay nadie afuera! ¡¡vamos a buscar a Ev... Inmediatamente cubrí su boca, era algo ruidosa. — ¿Puedes callarte? levantarás a Mamá — hablé entre susurros. — ¡Vamos a jugar! — siguió gritando cómo si no hubiera prestado atención a lo que había dicho. Suspiré. — Bien, pero sólo un rato. — ¡Si! — gritó muy emocionada mientras corría hacía la sala. Solté un suspiro antes de seguirla. — Voy, espérame — hablé con pereza. Ambos jugamos a la pelota dentro de la sala hasta que accidentalmente rompimos un jarrón. — ¡Niños! ¡¿Que fue ese ruido?! — gritó nuestra madre llegando hasta nosotros, al ver la escena de dicho jarrón dirigió su mano hacía su cara y nos miró de forma molesta — ¡Limpien ésto inmediatamente! y no quiero escuchar quejas. — Sí madre — contestamos al unísono. — Es tu culpa, tú me convenciste de hacer ésto — hablé molestó — tú eres la que debería limpiar. — Pero ambos lo rompimos, no es justo. No seguí escuchando las quejas de mi hermana pues me dirigí a mi habitación algo somnoliento. — ¡Eres malo! Sólo rodeé los ojos, la próxima vez no me levantaré y sólo diré que ahora tengo el sueño pesado. *** — ¡Luke date prisa! ¡llegaremos tarde a clases! — gritó enérgicamente mi hermana, está ya se encontraba fuera de casa. — Voy, no te desesperes, la primaria queda cerca de aquí así que no llegaremos tarde. — ¡Enna! ¡Luke! — gritó un niño dirigiéndose a nosotros — ¡Aquí estoy! Suspiré, acababa de llegar la segunda persona que conozco que todo lo quiere decir gritando, la primera es mi hermana. — Ustedes si que son muy escandalosos, es primera hora de la mañana ¿No pueden bajar un poco la voz? — les regañé. — ¡Perdón! — gritaron al unísono. — Sí que son un caso perdido — hablé con una sonrisa. Pueden ser muy escandalosos pero no por eso dejó de quererlos, mi deber es cuidarlos. Caminamos todos juntos hasta llegar a la primaria. Sienna y yo estamos en aulas diferentes mientras que Evan está en la misma clase que ella. — ¡Luke llegó! — gritaron unas chicas de mi salón, les respondí amablemente aunque eso solo hacía que gritaran más. Pronto el profesor llegó y la clase comenzó. Respondí cada una de las preguntas que me hacía y mi tarea estaba bien hecha, me felicitó por ello. — Sigue así Luke y llegarás muy lejos con esa inteligencia tuya. — Gracias — sonreí de forma amable. Tan pronto cómo terminó la clase y el descanso comenzó me dirigí a buscar a mi hermana y a Evan a su aula, siempre acostumbraba a hacer eso una vez que yo no tenía nada que hacer. — ¡No puedo! ¡Está difícil! ¡Mi cabeza va a explotar! Me encontré a mi hermana agarrándose la cabeza y gritando. — Vamos Sienna, si no entregas tu tarea no podrás salir al descanso — habló la profesora de mi hermana. — ¡Es que no puedo! — gritó con los ojos llorosos. Miré a toda la clase, al parecer todos ya habían terminado, volteé a ver a Evan, al parecer él también tenía problemas con su tarea. Al parecer sólo quedaban ellos 2. Sabía que tenía que hacer algo o de lo contrario a estos 2 les iría muy mal en la clase. — Buenos días profesora — me decidí a hablar desde fuera del aula — siento mucho interrumpirla, se que está mal que me entrometa de está manera pero si me da la oportunidad me gustaría ayudarlos — hablé educadamente, la profesora me sonrió. — Agradezco tu amabilidad Luke pero no creo que le entiendas debido a que no sabes de que va su tarea pero adelante, inténtalo. Accedí al salón y en 5 minutos ya había terminado. La maestra me miró sorprendida. — ¡Muy bien Luke! me sorprende lo listo que eres... Sienna deberías de aprender más de tu hermano y en cuánto a ti Evan, por favor, estudia los apuntes de la clase. Ambos asintieron. Mientras nos dirigíamos a la puerta de la clase escuché susurros de sus compañeros. — ¿En verdad son hermanos? en inteligencia no se parecen en nada. — Sienna no sirve para nada. — Luke es fantástico, lo único malo en él es su hermana. Nunca imaginé que esas palabras serían desencadenantes para nuestro futuro. «Ahí empezaron los problemas entre nosotros» *** Luke y Sienna Foster, 10 años. Ahora todos preferían estar conmigo, todos querían ser mis amigos pero no de Sienna, siempre que quería jugar con ella otros niños llegaban y poco a poco iban sacando a Enna del juego. Caminé por los pasillos de la primaria buscando a mi hermana. Estos últimos días ella se había alejado de mí, ni siquiera se quería acercar a mí estando en casa, era cómo si me estuviera evitando. Seguí caminando cuándo sentí la mano de una chica tocando mi hombro. — L-luke... Y-yo — ¿Sucede algo? — contesté cortésmente a una niña que se encontraba nerviosa y estaba sosteniendo algo entre sus manos. — Bien, debido a que ella está nerviosa hablaré yo — comenzó hablando la amiga de está — Me llamo Sam y esta es mi amiga Miranda, Miranda hará una fiesta éste sábado debido a que cumplirá 11 años y tu eres al primero que está invitando, por favor no faltes — me entrego la invitación. — Gracias, le comentaré a mi hermana. Me dí la vuelta pero la niña de nombre Miranda me sujeto de mi camisa haciendo que me detuviera. Ella negó con la cabeza. — Miranda no quiere que le digas, invitaremos a Evan pero Sienna es... Cómo decirlo... Algo torpe, también es muy despistada, y es muy escandalosa, arruinaría por completo el cumpleaños de Miranda. Miranda asintió. Así que todos tenían ese concepto de Sienna. — Está bien... — Miranda y su amiga sonrieron entre sí pero esa sonrisa fue borrada cuando les dí de vuelta la invitación — Agradezco que me tomarás en cuenta pero no puedo ir, deben de saber que para mí, mi hermana es primero. Me retire de ahí dejando a ambas señoritas con la boca abierta. Busque por todos lados a mi hermana y a Evan pero no los encontré hasta que pude visualizar a mi amigo adentro de la cafetería. — ¡Evan! ¿Sienna no está contigo? — hablé llegando hasta él, éste se encontraba haciendo fila para recoger su almuerzo. — ¿Eh? las mismas niñas de siempre dijeron que querían hablar con ella, creo que se fueron a la parte trasera de la escuela, me dejó encargado para comprarle su desayuno. — Bien, iré a buscarla, ¿Es mucho pedir si te pido que me compres el mío también? — Para nada, aquí los esperó. Asentí para luego salir en búsqueda de mi hermana, estando cerca del patio de atrás escuché unos gritos. — ¡Sienna tonta! — ¡Por tu culpa Luke no irá a mi fiesta de cumpleaños! — P-perdón... N-no tenía idea. — ¡Claro que no tienes idea! ¡Luke siempre pasa su descanso contigo y a nosotras ni caso nos hace! — ¡Siento lástima por Luke que tiene por hermana a una chica tan tonta! — ¡No mereces tener el mismo parecido que él! ¡Tú sólo eres la sombra de Luke! — ¡Luke nos pertenece a nosotras! Me asusté al escuchar una voz conocida y que además unas cuantas chicas se encontraban pronunciando mi nombre. Cuándo me acerqué pude ver a unas niñas golpeando a Sienna, entre esas estaban las mismas niñas que había visto 15 minutos antes. — ¡Dejen de molestar a mi hermana! Me acerque a dónde estaban poniendo a mi hermana detrás de mí. — L-luke... P-podemos explic... — habló una de las niñas de forma asustada. — A mi no me expliquen nada, si aún siendo unas niñas son así de malas no me imagino que será de ustedes cuándo sean grandes, siento lástima por todas. Tomé del brazo a mi hermana y me la llevé de ahí. Apenas nos alejamos ella comenzó a llorar, podía sentir el miedo que tenía. — ¡Perdóname! ¡Perdón por no ser una buena hermana! ¡Perdón por no ser lo suficientemente buena cómo tú! ¡Perdón por ser sólo un estorbó en tus estudios! ¡No quiero que Luke sufra por mi culpa! — ¿Ellas te dijeron eso? — hablé molestó, ella asintió. — Dicen que yo sólo te estoy atrasando en tus estudios... Que si sigues ayudándome algún día te terminaré perjudicando y que Evan sólo se lleva conmigo por qué es tu amigo. — ¡Eso no es verdad! Podrán decir cosas de ti ¡Pero sabes que no es verdad! ¡Yo sé que no es verdad! — grité empuñando mis manos — tu y yo nacimos siendo gemelos y eso es algo muy lindo para mí... Tener que compartir mis días con una chica idéntica a mí es algo fantástico, admito que si es algo molesto tener que compartir nuestras fiestas de cumpleaños y nuestros regalos pero poniendo eso de lado no tengo problemas con todo lo demás... Si yo estoy bien con eso entonces no te preocupes por lo que los demás digan. Sus lágrimas se detuvieron y en sus labios se formó una sonrisa. — Entonces si tú estás bien con eso entonces yo también lo estoy. Aún después de que le dije todo eso yo seguía temiendo por lo que le pudieran hacer más adelante. *** — ¡Luke date prisa! ¡Evan nos está esperando! — gritó Enna cómo de costumbre mientras le daba un sorbo a su leche de fresa. — Enna... Hay algo que quiero decirte — hablé algo serio, ella ladeó la cabeza dando a entender que no sabía nada de lo que tenía que hablarle — a partir de hoy cada quién irá por su lado, yo me iré a parte. Por la sorpresa de mi comentario dejó caer su cartón de leche, sus ojos se empezaron a humedecer. — ¡¿Por qué haces ésto Luke?! ¡¿En verdad me odias?! — gritó entre sollozos. No podía mentirle así que le conté todo. Si no quería ir al colegio con ella era por qué no quería que la volvieran a lastimar. Al principio no lo acepto pero luego finalmente terminó accediendo. Al único que no le gustó la idea fue a Evan "Esa manera de protegerla es completamente estúpida" Sabía que más tarde lo entendería. Así pasamos nuestro último año de primaria y nuestros años en la escuela media supongo que fueron un poco mejor, a pesar que todos preferían estar conmigo hubo un grupo de chicos que estuvieron en las buenas y en las malas a lado de mi hermana, chicos que hasta la fecha seguíamos teniendo contacto. Y con los demás fue cómo lo esperaba, al no tomarle importancia a Sienna nadie más lo hacía, eso era algo bueno pues lograba pasar desapercibida. Odiaba ser popular y aún lo sigo odiando. Aunque mi popularidad me hizo separarme un poco de mi hermana también me hizo acercarme a una chica encantadora que conocí de nombre Sam. "¡Luke! ¿te acuerdas de mí? Íbamos juntos en primaría, yo era amiga de Miranda, la niña que te invito a su fiesta de cumpleaños" — dijo cuando nos volvimos a reencontrar en preparatoria. Nunca me imaginé que con esas palabras empezaríamos a conocernos mejor y aunque al principio la encontraba cómo una chica muy molesta me terminé enamorando profundamente de ella. Y eso se ah convertido en un problema para mí. Actualmente es mi novia y no sé que cómo explicarle a Sienna. Cómo decirle que una de las chicas que la molestó en la primaria ahora es la chica que ilumina todos mis días. Se que ella cambió, me lo ah dicho y yo le creo. — Espero que tú también puedas creer en ella. — ¿De quién hablas Luke? — habló Evan. Es verdad, había quedado de hacer tarea con él. «¡No puede ser! ¡volví a hablar sólo!»
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