— Les doy la bienvenida a cada uno de mis queridos estudiantes, a los de nuevo ingreso, a los de segundo año y a los de tercero, les agradezco por haber elegido esta casa de estudios para que los moldee para que puedan llegar a ser unos estudiantes de bien, tenemos toda las herramientas necesarias para ello, por qué este no es sólo un lugar al qué podrán venir a estudiar, todos ustedes serán cómo una gran familia y quiero qué tomen está institución cómo su hogar — empezó hablando el profesor.
— Señor director tengo una duda — un estudiante levantó la mano, creo que ya sé a dónde va ésto — Si está institución será cómo nuestro hogar ¿Podemos tomar una siesta aquí? — el auditorio se llenó de risas.
— No, eso no es lo qué quise decir, me refiero a qué si tienen un problema no duden en consultarlo con algún profesor, eso es todo — el director salió del escenario a pasos apresurados, pareció haberse avergonzado por el comentario de ese chico.
Él era algo sensible, suspiré, no podía creer qué ese fuese nuestro director, aunque cómo persona era adorable.
— Enna ¿Vamos a la cafetería? — dijo Evan mientras me seguía el paso una vez que nos levantamos de nuestros asientos.
— Claro — le respondí con una sonrisa a mi lindo cielo.
Summer venía caminando atrás de nosotros, me sentí una tonta, la habíamos olvidado por completo.
— Espera, vamos a esperar a Summer — dijo Evan mientras se detenía.
Me sentí aún más tonta, al parecer Evan si se acordó de ella, debido a la multitud de estudiantes qué iban saliendo decidimos que lo mejor sería esperarla afuera.
Un minuto después ahí estaba ella parada frente a nosotros con su radiante sonrisa.
— Ya estoy aquí, perdón por el retraso, no soy muy rápida a la hora de caminar — empezó a reír nerviosamente mientras se rascaba la nuca.
— No hay problema, vamos antes de qué se acaben los sandwiches de carne — empecé a caminar pero recordé algo — cierto, necesito esperar a mi hermano.
— Enna — Evan me tomó de los hombros, me sonroje al sentir el tacto de sus manos — no te ofendas pero…
«Tener su rostro de frente es algo único, es tan precioso, si tan sólo él fuera capaz de notar mis sentimientos, si tan sólo él me viera cómo yo lo veo, es precioso, increíble, asombroso, lo quiero tan...»
— ¿Enna? ¿Has escuchado todo lo qué te dije? — habló sacándome de mis pensamientos.
— ¿Eh? ¿Perdón qué decías? — estaba tan concentrada pensando en lo mucho que lo quiero qué olvide prestarle atención.
Me soltó de los hombros y prosiguió hablando.
— Escucha, lo qué te estaba diciendo es… Se qué tu tienes un enorme apego a tú hermano pero ya sabes que no pueden estar juntos en el colegio.
Ya entendía a qué se refería
— Pero Luke… No puedo ir a comprar mi desayuno si no se si él ya lo hizo, tengo qué esperar para ver si él ya salió.
— ¿Te gustaría qué te compráramos los sandwiches qué quieres? — me preguntó Summer, la miré con emoción, en verdad qué es un ángel.
— ¿Harías eso por mí? — pregunté con un brillo en los ojos, a pesar de que no hemos tenido el privilegio de conocernos ella está decidida a hacer ésto por mí.
— Yo encantada — dijo con una sonrisa.
— Gracias, muchas gracias — la abracé debido a que estaba inmensamente feliz por su amabilidad a lo qué ella sólo río — Evan, necesito qué la acompañes, dile cuáles son mis favoritos ¡Por favor!
Evan se quedó pasmado por un momento cómo si estuviera pensando algo.
— Pues hay sandwiches de carne ¿no? esos son tus favoritos y si ya se lo dijiste ¿Entonces por qué tengo que ir yo? — dijo mientras cruzaba sus brazos.
— Jo, ¿Tal vez por qué hay diferentes tipos de carne? ¡Sólo ve! — dije poniendo ojos de cachorrito a lo que él sintió — ¡Gracias!
Observé cómo ellos dos se retiraban mientras conversaban alegremente o al menos eso parecía, podía ver cómo Evan le decía algunas cosas a lo que ella reía, es bueno tener otra amiga con nosotros.
Aparte mi mirada de ellos para así volver a dirigirla al auditorio, los estudiantes terminaron de salir y no pude ver a mi hermano por ninguna parte, creí que lo mejor sería mandarle un mensaje.
Hermano mayor❤️
¿Dónde estás?
¿Quién eres?
Soy Sienna.
Disculpa no conozco a ninguna Sienna.
Soy tú hermana gemela.
Ah si ¿Qué pasó?
¿Dónde estás? Te estoy esperando para ir a comprar nuestro desayuno.
Estoy en la cafetería, ya eh terminado.
Suspiré y opte por guardar mi teléfono, él solía ser así conmigo en la escuela, él si era popular y no quería qué los demás estudiantes creyeran qué tenía un apego a su hermana menor, además de que años atrás mis compañeros me molestaban creyendo que yo era una mala influencia para Luke, por mi bien él decidió distanciarse de mi en el colegio.
Con mi hermano completamente descartado sentí que lo mejor sería ir a buscar a Evan y a Summer, al llegar a la cafetería éstos ya se encontraban sentados en una mesa, Summer movía su mano para qué supiera en dónde estaban.
— Estoy aquí, mi hermano no vendrá.
— Lo sabía — Evan me sonrió.
¡Qué sonrisa tan linda!
— Toma — Summer me entregó una bolsa con mis sandwiches de carne ahí adentro — Evan ah dicho qué te comes 4 al día.
Okey, eso si me hizo sentirme avergonzada, el mismo día qué había hecho una amiga nueva me tenía qué pasar ésto.
— No sientas vergüenza por ello — se acerco a mi oído para susurrar — Yo me como 20 tacos cuando salgo a comer con mis padres.
— ¡Eso es imposible! — me pare de golpe sorprendida, las miradas de los qué nos rodeaban se hicieron presentes en nosotros.
— ¿Esa no es la hermana de Luke?
— Sí ¿Es su gemela no?
— Así es pero en actitudes no se parecen en nada.
Empezaron los susurros.
Summer sonrió y puso su dedo indice sobre su labio.
— Es un secreto.
Reí nerviosa.
— ¿Entrarás a un club esté año? — pregunté a Evan.
— No, Enna sabes qué no se me dan bien los deportes así qué es imposible qué me una a alguno — Evan hizo un puchero, era tan tierno.
— Eres como un niño pequeño — habló Summer, ella se había dado cuenta de ello.
— Vamos, eso no es cierto, Vamos Enna dile qué no es cierto.
— ¿Necesitas la ayuda de tú mamá para qué te defienda? — Summer seguía burlándose de él.
Era increíble lo rápido que ella había agarrado confianza, eso era algo bueno, ambos seguían discutiendo sobre eso.
— Bien, yo me voy — parecía qué Evan se había enfadado un poco — Enna ¿Está noche dónde veremos películas? ¿En tú casa o en la mía?
— En la tuya, en la mía fue la semana pasada.
— Cierto.
— Disculpen qué me meta ¿Puedo ir con ustedes a ver películas?
— Claro por qué no — sonreí pero a Evan no pareció haberle gustado la idea — ¿Evan?
— Está bien, sólo si prometes no volver a burlarte de mí.
Vaya, así qué se había enojado por eso, en verdad qué si parece un niño pequeño.
— Está bien, lo prometo — puso su mano en su pecho.
— Entonces te acepto en nuestro grupo — Sonrió y volvió a sentarse frente a nosotras.
— ¿No qué ya te ibas? — pregunté.
— Aún no eh terminado de desayunar.
Sonreí, me lo había imaginado.
***
— Evan, te quiero
— Yo también te quiero Sienna, me gustaría qué fueses mi novia.
Salté a los brazos de Evan.
Nos miramos fijamente, él se acercaba lentamente a mi rostro, no sabía cómo reaccionar, decidí llevarme por el momento, nuestros rostros se iban acercando poco a poco, estábamos a una corta distancia, sentía su respiración de cerca, todo iba bien...
Me desperté por el golpe de un libro en mi cabeza, me empecé a tallar de inmediato.
— Enna, te estoy hablando, las clases ya terminaron — era Evan quien se encontraba algo serio, después su expresión cambio a nerviosismo — ¡Perdón por eso! ¡Cómo Luke siempre te hace eso creí que se vería bien! ¡No fue mi inten...
— Perdón, me eh quedado dormida — sonreí sin tomarle importancia a lo antes sucedido, pronto sentí mis mejillas calientes cuando recordé aquél sueño qué tuve.
— ¿Estás enferma? Estás colorada — empezó a acerca su mano a mi rostro.
Lo quité de inmediato.
— N-no es eso ¿Nos vamos? — desvíe mi rostro.
Summer acababa de llegar, al parecer mi hermano se había ido antes qué nosotros, él nunca nos acompañaba.
Salimos de la institución con destino a casa de Evan, que de hecho queda justamente frente a la mía, es cómo si su vida estuviera entrelazada con la mía, o al menos eso era lo que quería sentir.
— ¿Cuánto falta para llegar? — Summer caminaba en medio de nosotros con gotas de sudor cayendo en su rostro.
— Falta poco, no comas ansias — habló Evan mirando su teléfono.
Evan estaba algo distraído contestando sus mensajes, mordí la parte inferior de mi labio, se me acababa de ocurrir algo.
Sonreí de forma traviesa, con prisa tomé a Summer de la mano y comencé a correr.
— ¡Intenta alcanzarnos! — grité con Summer tratando de llevarme el paso.
— ¡Eso no es justo! ¡Enna!
Seguí corriendo sin voltear a ver hacía atrás poco a poco los gritos de Evan se escuchaban más lejos, Summer y yo comenzamos a reír.
— Bien... Aquí... Es — hablé algo agitada una vez que estuvimos en el patio de su casa.
— ¿Está... Es... La... Casa... De Evan? — Preguntó Summer de la misma forma qué yo.
La casa era de color verde con pequeños detalles rojos, el patio mostraba que no hacía mucho acababan de podar el césped.
Una vez recuperado el aliento también recuperé mi compostura.
— Así es, está es su casa y la de enfrente es la mía.
Dije señalando una casa de color blanco, el patio era más pequeño que el de Evan sin embargo también acababa de ser podado y en éste se encontraban un par de macetas.
— Cierto ¿Me has dicho qué son amigos de la infancia no?
— Así es, nuestras madres son amigas desde él prescolar y se dijeron a sí mismas qué cuando fuesen grandes serían vecinas ¿Es increíble no? cumplieron lo que se prometieron — dije viendo con orgullo las 2 casas.
— Es algo muy lindo — dijo Summer admirando su alrededor.
— Es... Pe... Ren.. ¡Enna! — se escucharon gritos que cada vez se iban haciendo más audibles, mi Evan venía corriendo.
El más agitado de nosotros era él, no estaba acostumbrado a correr.
— No... E... Es... Justo — dijo mientras caía de rodillas.
Luego de ésto se tiró al suelo dando respiraciones agitadas, no podía creer qué de ese chico me hubiera enamorado.
— ¿Podemos pasar? — Preguntó Summer, él asintió a duras penas.
Al entrar vimos qué mi hermano ya se encontraba en la sala.
— ¡Luke! — me tiré sobre él para abrazarlo pero tan pronto cómo lo hice me esquivo.
— Es bueno ver qué se lleven tan bien — Summer miraba atentamente nuestro "afecto de hermanos"
Luke no se había percatado de su presencia hasta ahora.
— ¿Y tú eres? — dijo viéndola de pies a cabeza para luego dirigir su mirada nuevamente al televisor.
— Oh, soy Summer Davila un gusto.
— Soy Luke Foster — dijo sin siquiera dirigirle la mirada.
La ignoró por completo, sólo continúo viendo el televisor como si su pequeña conversación no hubiera ocurrido.
— Ya estoy aquí.
Evan entró a la sala.
Ahora nuestras noches de películas estaría rodeado de una chica más.