LA SUMISA Y EL AMO

3937 Words
Después de que el guardaespaldas de Jackson me dejó en casa, entre con mucho cuidado pero las luces de repente se encendieron y vi a Kleo sentada en el sofá cerca del interruptor. —¡¡Kleo por dios me asustaste!! —susurré para no despertar a Luna que seguramente esta durmiendo. —Ahora si no me puedes negar que algo más está pasando —mira mi top que obviamente se nota que esta dañado— No me digas que ese tipo... —No, no, te contaré todo pronto pero primero yo debo resolver esto. ¿ok? —dije apresuradamente interrumpiendola ya que realmente no quiero preocuparla y tampoco sé como contarle algo como esto, porque ni yo misma lo entiendo del todo. Tranquilizo como puedo a Kleo y cada una se va a su habitación. En cuanto llego a la mía inmediatamente entro a la regadera de mi baño y abro la llave mientras cierro mis ojos dejando que el agua recorra mi cuerpo. Las imágenes de las manos de Jackson sobre mi cuerpo no desaparecen y todavía siento sus besos en mis labios. Sacudo mi cabeza tratando de quitar esos pensamientos de mi mente, estoy llena de incertidumbre, ni siquiera se como sentirme, perdí mi virginidad con un desconocido y ni siquiera me importa. Doy un largo suspiro... —¿Qué voy hacer contigo Jackson? O tal vez debería preguntarme ¿Qué harás conmigo Jackson Newman? ————Al día siguiente———— Kleo esta con Luna en su escuela así que estoy sola en la casa. Hoy nos toca el turno de la tarde en el club así que aproveché para hacer el aseo en la casa e hice la comida. De repente escucho que tocan el timbre y me quito el delantal para ir abrir —(Debe ser la señora Karmina que viene por el arriendo) —pensé. Camino hacia la puerta, llego a ella y la abro. Quedo totalmente equivocada al ver que no es la señora Karmina sino que es el guardaespaldas de Jackson con una bolsa de compras grande. —Y ahora ¿qué quiere el imbécil de su jefe? —Digo volteando los ojos mientras suspiro. —Bueno el señor me pidió que le trajera esto. Me cruzo de brazos mientras el guardaespaldas me extiende la bolsa. —¿Y eso qué es? —Digo molesta. —No lo se señorita, el señor solo me lo dio y pidió que se lo entregará. Tomo la bolsa y la abro un poco, veo algo n***o a dentro e imagino que es ropa ya que dijo que no le gusta mi atuendo. —¡¡Es un idiota!! —levanto la voz. —¿Le digo eso? —dice el guardaespaldas mientras levanta una ceja. —No, mejor dígale que con gusto usaré lo que hay en esta bolsa —finjo una sonrisa mientras mi mente empieza a maquinar la venganza perfecta. —Estará gustoso de escuchar eso. Sigo sonriendo con sarcasmo, el guardaespaldas se va y de inmediato saco lo que hay en la bolsa. Veo un sexy body de cuero y empiezo a buscar algo más en la bolsa que complete el atuendo. —¿¡Que!? ¿¡Acaso pretende que use esto solamente!? —miro sorprendida lo revelador que es el body— No está ni tibio. Meto nuevamente el atuendo en la bolsa y sonrió al pensar lo que voy hacer. Tiempo después salí del trabajo más ansiosa que otros días. Llegué a casa, me bañé, me cambié y me puse un abrigo sobre mi atuendo y como la noche anterior, esta noche también el guardaespaldas de Jackson vino por mi. Después de un rato llegamos a la mansión de Jackson, su guardaespaldas me dice que vaya hasta la habitación de su jefe, lo hago, y al entrar veo a Jackson acostado con los botones de su camisa desabrochados. —¡Quítate el abrigo! —dice con voz autoritaria. —Primero se saluda —repliqué Jackson pestañea lentamente y no dice nada esperando que haga lo que me ordenó. Suspiro y me quito el abrigo. Jackson cambia lentamente de expresión y la ira se refleja en cada facción de su rostro y es porque le lleve la contraria y en vez de llevar puesto el body que me mandó, llevo puesto una camisa negra con el nombre de una banda de rock estampada y unos shorts rotos. —¿Te gusta? —Levanto una ceja con una sonrisa egocéntrica. Veo a Jackson levantarse lentamente de la cama y la calma en su rostro me sorprende, de repente se acerca a mi y levanto mi mentón mostrándole que no le tengo miedo. Jackson me pone contra la pared y trato de quitarlo. —¡¡Quítate!! —grito —Te mereces un castigo por lo que hiciste. —dice mientras baja la cremallera de mi short y desabrocha el botón del mismo— Te voy a demostrar quien manda aquí. Jackson camina por la habitación, va hasta el armario y saca un body conformado por solo tiras y varios cordones de la parte de atrás que cuelgan él. Miro sorprendida la lencería y me cruzo de brazos. —¡No me pondré eso! —aclaré con firmeza. —Debes hacer todo lo que yo te diga, lo que tú quieras aquí no importa. —¡No puedes obligarme! —digo con enojo. —Técnicamente si. —sonrié— Aranza Lennon, yo te enseñaré el infierno del placer. —No me interesa conocer tu infierno, ¡tú estás loco! Yo no me pondré eso. —me alejo poco a poco de él. Jackson se acerca más rápido a mi antes de que yo pueda alejarme de él, en cuanto me tiene en sus brazos mete su mano de bajo de mi short y mis bragas. Siento corrientes en todo mi cuerpo y me quedo paralizada. —¿Y por qué estas tan mojada? —sonríe— ¿Está también es solo una reacción de tu cuerpo? Jackson me quita la blusa y de repente el celular en el bolsillo de su pantalón empieza a sonar. Jackson saca su celular y contesta. —¿Qué pasa Victor? —contesta con enojo. Hay una pausa y la expresión de Jackson cambia a una que no puedo descifrar. —Ya bajo —cuelga y me mira seriamente— Tengo algo que hacer así que por primera vez has lo que te digo y no salgas de aquí —se da media vuelta pero se voltea nuevamente hacía mí— Ah y cuando vuelva quiero ver que tengas eso puesto —señala la lencería que puso sobre la cama. No digo absolutamente nada y Jackson sale de la habitación sin decirme nada más. Solo puedo preguntarme a mi misma que estará pasando y cuáles misterios oculta Jackson. ————NARRA JACKSON———— Victor, uno de mis guardaespaldas me aviso que mi madre a llegado y por esa razón no tuve de otra más que dejar a Aranza sola. Hace meses que no veo a mi madre y solo espero que no me sermoneé. Bajo las escaleras, camino a la sala donde se supone me está esperando mi madre, al llegar la veo sentada en el mueble y en cuanto me ve se levanta, se apresura hacia mí y me abraza. —Hola mi amor, te e extrañado muchísimo, Ricardo también te extraña mucho y tus hermanos mucho más. —dice Sara mi madre. —Mamá iré a visitarlos en cuanto pueda —señalo el mueble invitandola a sentarnos. —¿Como has estado? —pregunta con preocupación en sus ojos. —Bien madre, pero ya sabes que siempre estoy ocupado debiste avisarme antes de venir. —Lo siento me ganó la emoción de verte, Ricardo esta muy orgulloso de como estas manejando los negocios de familia. —Trato de dar lo mejor —respiro profundo. —¿Pasa algo? ¿Te sientes bien o acaso fué que te interrumpí? —Todo esta bien madre, solo me extraño que vinieras a visitarme a esta hora. —Bueno como ya te dije me ganó la emoción de verte y pues si mahoma no va a la montaña, la montaña viene a mahoma —sonríe con optimismo— Sabes tu tía llamo hace unos días, me preguntó por ti como siempre, dice que quiere verte. —¿La tía Amelia? —Ella misma, y también tu tía Catalina. —A la tía Catalina tengo muchos años sin verla pero la tía Amelia hace un año creo. —Si, tu tía Amelia tiene más posibilidades de viajar, porque esta soltera, pero tu tía Catalina tiene su familia, además que ahora están teniendo muchos problemas con el matrimonio de Julieta y Matt, tus primos, sabes que no hay lazo de sangre porque Julieta es adoptada pero aún así no le quita que sea un poco raro que ellos se casen, así que la familia está tratando de adaptarse a eso. Doy un largo suspiro y decido cerrar la conversación. —Madre mejor cambiemos de tema, si seguimos por donde vamos, ya sabes de quien terminaremos hablando y prefiero olvidarme de ese señor. —Tienes razón, mejor dime; ¿cómo te va en el amor? —sonríe —Mamá sabes que eso no es lo mío —sonrió burlándome un poco por la pregunta de mi madre. —Si, recuerdo muy bien lo que me dijiste cuando tenías 17. Dijiste: Madre de mi no esperes nietos —dice mientras trata de imitar mi voz. —El amor no se hizo para mi mamá —dije con tranquilidad. —Se que algún día conocerás a alguien y ese alguien va sacudir tu mundo de tal forma que cambiaras de opinión y por fin dejarás atrás los rencores del pasado. Esas palabras salen de los labios de mi madre y solo la miro sin decir nada para que no empiece con el sermón pero de repente en mi mente aparece la imagen del rostro de Aranza, frunzo el ceño y trato de pensar en otra cosa. Tiempo después me despido de mi madre, me sirvo un vaso de whisky, lo tomo de un solo trago y vuelvo con Aranza. ————NARRA ARANZA———— Veo Jackson entrar a la habitación y sigo de pie justo en el lugar en que me dejo y tampoco me e puesto su dichosa lencería. —¿Me extrañaste? —¿Tu que crees? —me cruzo de brazos. —¿Por que no te la has puesto? —pregunta mientras mira la lencería sobre la cama. —¡Esto no esta dentro de nuestro contrato! —exclamé. Jackson sonríe y empieza a sobar su barbilla y algo me dice que lo que sea que este pensando no será bueno para mí. —Hablando de eso es hora de que leas ese papel, para que aceptes de una vez que soy por completo tu dueño. —habla mientras camina por la habitación, luego abre un maletín y saca de el unos papeles, viene hasta a mi y me los entrega. Frunzo el ceño mientras veo a Jackson sentarse en el sillón de terciopelo morado que está a mi lado. —¿Qué estás tramando? —pregunto y ente cierro mis ojos mirando a Jackson con sospecha. —Jajaja nada, dijiste que querías leer el contrato —responde mientras me mira de arriba a bajo mordiendo su labio. Lo ignoro y empiezo a leer la letra pequeña del contrato ya que me llama la atención el pequeño título en negrilla. —¿Deberes de la sumisa? —Leo desconcertada ese título y miro a Jackson esperando que me diga que significa. —Así es, continúa... —responde Jackson con tranquilidad como si fue normal lo que acabo de leer. Prefiero continuar leyendo antes de adelantarme a los acontecimientos. —Dice que La sumisa acepta obedecer y someterse completamente al Amo. Sin límites de lugar, tiempo o situación, sin que la sumisa pueda deliberadamente rechazar obedecer las ordenes de su Amo. —¿Tú sumisa? ¡Yo nunca acepte ser tu eso! —replique con enojo. —Mira la parte inferior de la hoja —dijo Jackson mientras acaricia su mejilla con su índice. Mis ojos viajan hasta la parte final y veo mi firma en ella. Frunzo el ceño y de repente Jackson me toma de cintura, me sienta en sus piernas y mete su mano debajo de mis bragas —Sigue leyendo —susurra en mi oido. —C-como pretendes que lo Haga mientras tu... —mi voz se entrecorta mientras Jackson masajea mi cl*toris, siento que mis entrañas arden de deseo. Jackson aprieta mi cl*toris y me habla al oido. —¿Querías leerlo no? —sonríe— Pues léelo. Intento protestar pero él no me lo permite y mete mi cl*toris en el medio de su dedo índice y su dedo medio. Ni siquiera alcanzo a mediar palabras y él sigue estimulando más y más. —Leelo, ¡TE LO ORDENO! —exclama. Me trago los gemidos a punto de salir de mi garganta y empiezo a leer nuevamente. —La sumisa también acepta, una vez firmado el Contrato de Sumisión, que su cuerpo pertenece a su Amo, para ser usado como este considere conveniente —leo con voz agitada. Jackson quita mi short y siento su pene en mi espalda. —¿¡Q-que haces!? —digo asustada mientras miro shorts tirado en el piso. —Soy tu amo, hago lo que quiera con tu cuerpo... —susurra y quita mi blusa y mi sostén. Me levanta un poco e introduce sin ningún aviso su pene dentro de mi. Jadeo casi de inmediato y siento como mis líquidos se desbordan. —¡Continúa leyendo! —exclama. —Pe... Pero... —balbuceo tratando de protestar. —¡Te lo ordenó! —respira pesadamente en mi oreja haciéndome erizar por completo, masajea mi cl*toris mientras me embiste lentamente. Su mano libre está sobre mi pecho izquierdo y su boca y lengua saborean mi cuello. Trato de respirar para poder leer pero no puedo hacerlo. —No te escucho Aranza. —Ya, ya voy... —respiro pesadamente— La... sumisa se... Fortalecerá... —se me corta la voz y de repente jackson acelera el ritmo y empieza a embestirme con más fuerza. —¿¡Estás segura que dice fortalecerá!? —susurra mientras siento que una sonrisa se forma en sus labios. —Si... —respondo dudosa y Jackson acelera más el ritmo volviéndome loca. —¿¡Segura!? Intento leer nuevamente la palabra, la cual en realidad dice: "ESFORZARÁ" —Me... Me Equivoque... —Cada vez que te equivoques te daré más duro, porque para mi es muy importante que mi sumisa lea perfectamente bien —dice susurrando a mi oido. Después de escucharlo solo quiero mandarlo a la mierda pero su m*****o golpea mi fondo y siento que me corro con cada una de sus embestidas. Jackson rodea mi cintura con sus brazos, se levanta del sillón sin sacar su pene de mi y me pone en cuatro sobre el sillón. —Continúa leyendo. Escucho la orden de Jackson pero solo puedo pensar en que si él sigue con este ritmo, yo me volveré loca. —¿¡Cómo carajos pretendes que lea así!? —exclamo con mi voz agita que se entre corta en cada palabra que intento decir. Jackson me embiste con más fuerza y siento que estoy perdiendo cada pensamiento y razonamiento que pueda crear mi cerebro. —¡Léelo! —grita. —Okey imbécil —respondo llena de enojo y empiezo a leer el contrato en mi mano— La sumisa se esforzara en amoldar su cuerpo, apariencia, hábitos y actitudes conforme a los deseos del Amó. Mi respiración es pesada y mi voz sigue entre cortándose. —La sumisa está... está... —repito tratando de respirar— Está de acuerdo en cambiar sus actos, forma de hablar y vestidos para expresar su seducción. Jackson me embiste más duro y siento una fuerte palmada en mi trasero. —¿¡Seducción dice!? —¡Aah! —jadeo intensamente y mi cuerpo reacciona a esa palmada con un fuerte orgasmo. Mi mente permanece en blanco e intento leer nuevamente la palabra que dije mal pero creo que e olvidado como leer. —¡Léelo bien! O acaso ¿¡olvidaste como hacerlo!? Intento nuevamente leer pero realmente no puedo poner en orden las palabras, quiero hacerlo tragarse sus palabras pero mi cuerpo aún no se recupera de mi orgasmo, ni siquiera entiendo por qué me llegué tan fácilmente en cuanto sentí ese golpe en mi trasero. Jackson me embiste con mucha más fuerza y empiezo a correrme nuevamente. Siento como mi mente se pone en blanco y Jadeo fuertemente mientras digo el nombre de Jackson llena de exitacion. Jackson sale de mi y me voltea para mirarlo. —¡Eso quería! —sonríe— Quería que se te olvidará como leer. —Idiota... —arrastro la palabra mientras respiro pesadamente. —Eres más testaruda de lo que pensaba. Después de decir esas palabras, Jackson me toma en sus brazos y me lleva hasta la cama, saca unas cuerdas de su mesita de noche y ata mis manos a mi espalda. —¡Oye suéltame! —protesté —Yo soy tu amo Aranza, jamás puedes negarte a ninguna de mis peticiones, yo soy el dueño de tu mirada, soy el dueño de tus labios... —a medida que va hablando pasa sus dedos por las partes que menciona— Soy el dueño de tu cuello, de tus pechos, de tu piel y sobre todo... —hace una pausa y me mira fijamente— Soy dueño de tu v****a y puedo follarte cuantas veces quiera. Su voz masculina y profunda es hipnotizante. Mi mirada baja hasta el pene de Jackson que esta completamente erecto. Su pene es tan viril y grande que me sorprende que quepa por completo en mi v****a. Siento como mi interior se humedece y cierro un poco mis piernas conteniendo mi deseo, Jackson lo nota y me sonríe. —E notado que eres bastante caliente a pesar de que llegaste a los 24 años virgen. Frunzo el ceño preguntándome por qué razón él sabe mi edad. —Debes de estar preguntándome cómo es que sé tu edad —sonríe de forma egocéntrica— Sé hasta donde trabajas, hasta me hice socio del club en cuanto lo supe. Abro mis ojos como platos y luego frunzo el ceño demostrando mi enojo. —¡Invades mi privacidad! —¿¡Cual!? Miro a Jackson con enojo al ver que hace esa pregunta con tanto descaro. —No sabes todo lo que se me a ocurrido hacerte —empieza a caminar alrededor de mi y se detiene al llegar a mi espalda— Suelo ser el tipo de hombre que hace las cosas de manera inorgánica, no me gusta el romanticismo, lo aborrezco por completo pero a pesar de todo siento mucha pasión y desenfreno, me gusta coger como si no hubiera un mañana y ahora tu eres mi elegida, no tienes permitido ser de otro hombre hasta que nuestro contrato termine, eres mía Aranza Lennon. De solo escuchar las estupideces que dice siento como mis fluidos vaginales se escurren por mis muslos, mi cuerpo me traiciona por completo, me siento una completa idiota de permitirle mandar sobre mi sin siquiera poner la suficiente resistencia. Siento la mano de Jackson en mi cuello y medio segundo después él inclina mi cabeza hacia atrás y me besa mis labios apasionadamente. Luego sus labios bajan hasta mi cuello y siguen hasta mi espalda. Cierro mis ojos y siento la mano de Jackson en mi v****a, pero siento algo más así que abro mis ojos y veo a Jackson meter algo que no reconozco en mi v****a. Una parte de eso queda por fuera tocando mi c******s. De repente eso empieza a vibrar y abro mis ojos como platos al sentir la impresionante e estimulante sensación de lo que obviamente es un consolador. Jamás en mi vida usé uno y no estaba preparada para algo así, las descargas electrizantes en mi cuerpo son muchas y siento que estoy a punto de correrme. —Te aviso de antemano que no puedes venirte hasta que yo te lo ordene. Jadeo tratando de protestar e ir en contra de lo que a dicho Jackson pero segundos después siento como él muerde mi hombro un poco fuerte y por alguna razón que desconozco mi exitacion se multiplica y siento que no puedo aguantar por más tiempo mi orgasmo. No puedo ni agarrarme de algo debido a que mis manos están atadas a mi espaldas, esa sensación de desespero me hace humedecer en cantidades. Me dejo caer boca abajo y quedo en cuatro patas frente a Jackson. —Eres más caliente de lo que pensaba —sonríe. Siento una palmada en mi trasero y no puedo contener mi orgasmo por más tiempo, jadeo fuerte y muerdo las sabanas mientras entre gemidos digo el nombre de Jackson. —¡Te di una orden y no la cumpliste! Ahora recibirás un buen castigo. Jackson saca el consolador de mi v****a y no termino de relajarme cuando siento su pene entrar. Él empieza a embestirme haciéndome tener otro orgasmo, mis piernas tiemblan y Jackson me agarra las manos como apoyo para darme más duro. Jadeo como loca y unas palabra salen de mis labios sin que me de cuenta. —Más, Jackson por favor, dame más... —¡Eso! Ya te estabas tardando en suplicar. Siento corrientes en todo mi cuerpo y empiezo a correrme mientras aprieto mi interior. —¡M*erda me vengo! —exclamó y de inmediato saca su pene de mi v****a y con una mano agarra mi brazo y me voltea. Mi cuerpo a llegado a su límite y al abrir mis ojos veo a Jackson sacudiendo su pene y de repente sale de el esperma que cae sobre mi abdomen y pechos. —¿¡Estás idiota!? —Eso no decías cuando me suplicabas por más. —Lo dije porque me obligaste. —Jajaja ¿Y cómo hice yo eso? —En tu fastidioso contrato dice que debo ser sumisa, ¿no? —Tu eres todo menos eso, pero ya aprenderás, te haré adicta a mi. Jackson besa mis labios y empieza a ponerse su pantalón. —Ya puedes vestirte. —¡Primero desátame estúpido! Jackson sonríe, me hace señas para que me volteé. Por un momento sentí enojo de tener que hacerlo pero no tenía de otra, así que suspiré y me volteé. Jackson me desató y de inmediato me dispuse a cambiarme. —¿Mañana tendré que venir otra vez? Porque te aviso que no podré ya que habrá una celebración en club y todos los empleados tiene que estar presente para atender a los invitados. —Ya lo sé, por eso nos veremos allá mañana. Miro a Jackson con impresión. —¿Irás? —Claro que si, además e decidido que tendrás el castigo que te mereces allá. para ti. —¿Qué? No seas ridículo, ¿Cuál castigo? —Te corriste cuando yo te di la orden clara de que no podías hacerlo. —P-pero... Pero... —¡Pero nada! Solo te diré que es mejor que estés preparada para cualquier cosa, porque será la mejor noche de tu vida y así aprenderás a qué no debes desobedecerme jamás.
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