Cuando tomé el bus hoy temprano noté qué el invierno se acercaba, el frío se volvió una constante de las mañanas y las hojas de los árboles ya habían caído casi por completo. La ciudad se tornara melancólica por estas fechas hasta que al fin llegará la navidad con su acostumbrada algarabía. Saludé como todos los días al entrar al edificio y vi a Cristina caminando hacia el ascensor así que acelere mis pasos para poder alcanzarla. - Buenos días - me dijo ella alegremente cuando entre al elevador. - Buen día Cris - respondí - ¿Cómo te fue en tu cita de ayer? - las citas esporádicas que mi amiga tenía con el arquitecto se volvieron cada vez más constantes al punto en qué ,aunque ella no quisiera admitirlo, estaban a un paso de una relación formal. El hombre parecía buen tipo, algo seri

