Damelis
Si creía que este hombre era egocéntrico debo admitir que me equivoque, es que no existe una palabra que lo defina, por momentos siento que me cae bien y por otros no también… esa pequeña plática que tuvimos anoche me dejo pensativa, a él le gusta estar informado de todo y manejar el mundo como bien le parece, por eso consiguió mi numero para estar en contacto conmigo y así poder saber dónde me encuentro o con quien estoy, sé que este día estará lleno de sorpresas y una de ellas será cuando hable con él.
Por el momento me dedico a entrar a la empresa con el pie derecho, saludando a todo el personal presente y es como si supieran que la antigua diseñadora gráfica de Fragrance (Fragancia) pertenece a esta familia «!Debe ser así Damelis Castilie! ¡Toda Francia te conoce!» Me hablo a mí misma mientras voy caminando por el pasillo que conduce a la oficina donde está mi nuevo jefe.
Doy unos leves golpes a su puerta y escucho su voz tan refinada invitándome a seguir ―très ponctuel mademoiselle Casttilie (Muy puntual señorita Castilie) ― Me dice cuando voy entrando y casi me quedo muda al verlo con sus brazos cruzados, apoyando su cuerpo en el escritorio con su mirada centrada en mí.
―Buenos días señor Domenech ―Saludo intentando disimular lo nerviosa que me ha puesto y no sé porque.
―Pasmemos a la sala de juntas ―Propone indicando con su mano en el aire para la puerta, donde ingrese el día de ayer. No lo pienso dos veces asiento, caminado muy despacio y mientras camino puedo sentir sus pasos tras de mí.
La sala de juntas la veo más grande… bueno eso es lo que me parece… pero lo extraño, es que en la mesa hay una carpeta con un lapicero y a su lado un vaso con agua ―Póngase cómoda ―Me habla sacando la silla de presidencia y no puedo creerlo «¿Me está pidiendo que me siente en su silla?»
Asiento con un leve movimiento en mi cabeza acomodándome donde él me ha dicho y desde aquí, veo que no ocupa ninguna otra silla ―Anoche dije que negociaría unos puntos… si queremos que esta mentira funcione tenemos que tener claro muchas cosas. La carpeta que tienes en tus manos, especifica cómo será nuestra relación de ahora en adelante… puedes abrirla ―Me alienta mientras él se queda en pie observando mis movimientos.
Solo medio sonrió y clavo la mirada abriendo la carpeta para la primera hoja de este contrato.
París Francia
Enero 27 del presente año
Contrato de noviazgo
En el presente contrato de noviazgo tendrán que cumplir todas las cláusulas, estipuladas siendo así un contrato renovable dentro de 4 meses. Los comprometidos tendrán que firmar el acuerdo, si en dado caso uno de los dos no está de acuerdo con las cláusulas dadas, tendrá que hacerlo saber antes de firmar este contrato, de lo contrario aceptara todo lo estipulado.
Ya teniendo estas declaraciones, empezaremos a detallar las siguientes condiciones:
Cláusula n°1 – La señorita Damelis castilie tiene la obligación de acompañar al señor Fernando Domenech a reuniones, fiestas, eventos, presentación de proyectos y todo lo que implique su vida social.
Cláusula n°2 – El señor Fernando Domenech se encargara de sus gatos personales, eso incluye un lujoso departamento en el distrito 7 de París más un carro último modelo que se encuentra en el mismo edificio donde está el departamento.
Cláusula n°3 – Cumplido los 4 meses de noviazgo, este contracto espira dejando a las dos partes libres hasta nuevo aviso.
Es lo que alcanzo a leer en los 3 primeros puntos quedando atónita ―No quiero departamento ni carro ―Sentencio haciendo que él me mire arqueando su ceja.
―Tendrás que aceptarlo… no lo tomes a mal pero la novia de Fernando Domenech no puede estar viviendo en un distrito menos de 7, y tampoco andar en taxi ―Confiesa ante mi atenta mirada mientras lo veo acercarse un poco más a mí.
― ¿Por qué haces esto? ― Pregunto de la nada y se detiene justo al lado mío para acercarse cerca de mi rostro.
Lo admito Fernando es un hombre muy atractivo, tiene los ojos más lindos que he visto en mi vida y ese perfume intoxica mis fosas nasales erizando los bellos de mi piel, su cercanía me hace sentir tan bien y a la vez tan mal ―Tengo mis razones, pero eso no importa en el momento… prometo tener un trato cordial contigo estemos solos o no, y con respecto al sexo., no pasara nada, nunca te obligare hacer nada que tu no quieras ―Me explica tan cerquita que puedo sentir su respiración.
Bajo a tierra cuando lo veo apartarse de mi ―Señor… Fernando ―Susurro y el hace un gesto con pidiendo que continúe ―Desde cuando empezaríamos con esta mentira ―Inquiero.
―Abra un desfile muy pronto… lanzaremos el nuevo perfume Caresse (Caricia) para mujer en esta temporada… así que… desde esa noche te convertirás en mi novia oficial ―Explica detalladamente y nada más me lo quedo mirando.
«¿Qué te pasa?» Damelis concéntrate y deja de estar pensando en que bien se le ve ese pantalón de color n***o con esa camisa blanca ―Esta bien ―Consigo decir porque tengo una pelea interna con mi mente.
―Pero… ―Lo escucho decir y de nuevo viene hacia mí ―A partir de ese día tendrás que tu tutearme… vez practicando eso ―Me pide guiñando el ojo mostrando su matadora sonrisa.
―Perfecto ―Me expreso tímida y no sé qué rayos me está sucediendo.
El continua explicándome como serán nuestras salidas, la forma de tratarnos en esta empresa y como escondernos de la prensa cuando estemos en lugares exclusivos hasta que llega a un punto ―La novia de Fernando Domenech es “fiel” ¿estamos? ―Sentencia como insinuando, que cuidado, me atrevo hacer que cosa.
Me levanto de la silla y esta vez soy yo la que me acerco a el ―Y el novio de Damelis Castilie también es fiel y no permite que ninguna resbalosa se le acerque ¿Estamos? ―Advierto pero esa medio sonrisa que se refleja en su rostro lo dice todo.
―Estamos ―Contesta y toma el lapicero que está en la mesa entregándomelo en la mano para firmar, después que firmo él hace lo mismo, y cerramos esa carpeta dando por terminada esta reunión.
Su mirada sigue puesta en mi sin embargo me mantengo firme y aunque esta hora fue demasiado tensiónate quiero llegar hasta las últimas consecuencias, para averiguar porque Fernando Domenech me ha pedido que me haga pasar por su novia.