En cuanto Gael llegó al club llamó a Gabriel para contarle lo que a él le habían contado. Gabriel le contestó desde el primer todo ya que él también tenía información y pensaba llamarlo. —He hablado con mis padres — dijo Gael. —Sí, yo también, y me dijeron algo increíble. —Sí, los míos también. —Somos trillizos — dijeron los dos al mismo tiempo. —A mi me gustaría empezar a buscarlo, pero tengo encima el aniversario de mi hotel, además que me gustaría conocer a tu mamá, ya que al parecer es la mía también. —Así es, sabes, es la mejor madre del mundo, y en cuanto se enteró que sus hijos no habían muerto en el parto se ha atacado a llorar, quería ir donde estabas, pero aún no, creo que primero debemos buscar a nuestro otro hermano, pero si no puedes yo me encargo, no te preocupes.

