Era asombroso lo fáciles que podrían ser las cosas si no se forzaban, pensó Shannon horas después mientras se despedía de su familia en el porche. No se había producido un momento milagroso en el que los pájaros se hubieran puesto a cantar y todos hubiesen arrancando a bailar de alegría, pero sí había experimentado un cambio, como el principio de un vínculo que podía fortalecerse. -Muchas gracias por venir -le dijo Rachel con una cálida sonrisa-. Significa mucho para nosotros. -Para mí también ha significado mucho -aseguró Shannon-. Yo.. Me gustaría conoceros -añadió, abarcando a sus hermanos con la mirada. Las esposas y los niños ya la habían dicho adiós y estaban dentro de casa. Reece la esperaba en el camión. -A nosotros también -dijo Rachel con la voz quebrada por la emoción. Va

