- Mucho gusto Ricardo.- Aún no entendía por qué dijo lo del diamante en bruto, seguro ya había llevado a algunas chicas con el para un cambio de imagen. - Te dejo en buenas manos- dijo Stefano con una amplia sonrisa. Y salió de la habitación. - Comencemos entonces.- Dijo Ricardo. Todo el proceso comenzó con un larrrrgo baño con exfoliantes asistida por dos camareras, cosa que era innecesario, al salir tome asiento en la silla del tocador y comenzamos con mascarillas faciales, manicure, y pedicure completo, - ¿A qué te referías con lo del diamante en bruto? Pregunté mientras Ricardo me pintaba las uñas. - A qué eres hermosa al natural y ahora quedarás más hermosa después de pasar por mis manos. - ¿Y cuantos diamantes en bruto a traído Stefano contigo.? - Jajajaj, ya veo por donde

