Tiffany vagaba en la oscuridad, sin saber adónde ir. Su expresión no mejoraba. Tenía una expresión solemne, con el corazón dolido de ira. Su mente se remontó a cuando la mano de Brent se deslizó en las bragas de la chica, a sus besos ardientes sobre ella y a cómo la apartó. ¿Por qué no era ella la que estaba con Brent? ¿Por qué tenía que hacerlo con otra chica, justo delante de ella? ¿Por qué? ¿Por qué?... Los ojos de Tiffany ardían con lágrimas ardientes, amenazando con caer. Se las secó y respiró hondo, tranquilizándose. Su mirada instintivamente recorrió el lugar donde se encontraba; no había ningún rayo de luz ni se oía música. ¡Estaba perdida! El corazón le dio un vuelco al mirar a su alrededor, intentando descifrar el camino por el que había venido. Fue inútil, porque no logr

