Ya habían pasado dos meses desde que Christopher se fue de casa; Jilliane ya había iniciado su último año como estudiante de secundaria, pronto estaría al mismo nivel que su hermano, eso en cierto punto le emocionaba, buscaría la forma de entrar en su misma universidad, por ese motivo, estaba estudiando aún más fuerte que antes. No lograban verse mucho, puesto que el pelinegro se encontraba bastante ocupado con sus clases y el trabajo, por lo que mayormente y en raras ocasiones, lograban verse un día en fin de semana, siempre y cuando Hanna no interviniera o sospechara. Era un viernes, y la chica se encontraba estudiando para un examen de física que tendría el martes, su celular la distrajo, no se fijó que eran más de las nueve de la noche. Era un mensaje, claro, de Christopher, una sonr

