POV : SOFÍA. Esperaba impaciente en el enorme pasillo sostenía con fuerza mis pertenencias que fueron retenidas en la entrada, después de salir de la sala de cristal una mujer se acercó hasta mí y me proporcionó vestimenta ya que el Amo Sátiro destruyó todo lo que traía puesto, recordar el momento me hizo apretar las piernas con fuerza no quería agravar más la necesidad por ese desconocido. La chica regresó tiempo después y me llevó hasta una oficina privada, al entrar en ésta cerró la puerta ajustando el seguro, con un gesto en su mano señaló hasta una pequeño escritorio con dos sillas en frente y me indicó que me sentara. — Bien señorita, la he traido hasta aquí porqué El Amo Sátiro, desea tomarla bajo su sumisión de manera permanente y como abogada y representante legal de éste estab

