POV : SOFÍA. Estuve impaciente por que llegara la noche, no podía esperar a encontrarlo, lo anhelaba desde aquella fatídica noche en que prácticamente me aproveché de él. «Que vergüenza» He deseado acariciarlo desde esa vez, ganas que han ido en aumento desde hace unos días que lo ví furtivamente sin camisa tras la puerta de su habitación. Caminaba con calma y me fue imposible no quedar hipnotizada por su musculatura bien definida en su espalda, quería correr a tocarlo pero el había puesto tierra de por medio entre nosotros, huía del contacto conmigo cuando estábamos a solas y ahora suele hablarme de manera formal, es más que evidente que le incomodan mis acercamientos y pasar tantas horas pensando en el han agravado esa necesidad de él. Era mí tercera vez en Inccubus y la idea de que

