— Bueno me buscabas, aqui me tienes. Pero ¿donde esta tú compañero? aquel pendejo maricon. ¿Acaso se esconde de mi? – Pregunto con un tono burlon, pero segundo despues algo atraviesa mi espalda. Luego una carcarjada que me hace mirar a los lados y ahí lo veo Catius, mirandome con burla y su arco apuntandome — Nos volvemos a encontrar querido Evans... Pero esta vez son circunstancias diferentes. Y me temo que está vez disfrutaré mucho este reencuentro, — Púdrete pendejo. – Trate de decir algo más pero una tos me lo impidió y luego veo como de mis labios brota sangre. Ni siquiera a empezado esto y ya estoy herido maldita sea. — Eres un cobarde mira que atacar por la espalda, bueno que se puede esperar de un demonio ustedes son viles cucarachas... — Será mejor que te calles Evans, no quieras

