Hoy por fin Michael regresara a la casa, después de tanto lo podré tener aquí. —¡Mía ya es tarde!—Escucho a Mamá gritar. Es hora de buscarlo, hora que todo vuelva a ser como antes. Agarré mi bolso, mi teléfono y las llaves. —¡Aquí vengo!—Grito una vez bajando las escaleras. Voy por un vaso de agua y salgo a la parte trasera. —Vaya que tenía tiempo sin verte, pequeño.—Digo jugando con Tyler. Voy a su pequeña casita y dejo tanto comida como agua. —¡Es tarde!—Grita nuevamente mamá apareciéndose. —Ya se... Solo le estaba dejando de comer a Tyler.—Agarro la mochila y me la pongo.—Ahora sí. Vámonos.—Dijo sin tomar en cuenta los regaños de mamá. Una vez en el auto, viene a mi mente... —¿¡Y Karen!?—Grito preocupada. —¡Me has asustado! ¿¡Acaso no te fijas que esta atrás!? —Por reflejo vo

