Su cuerpo reacciona involuntariamente a mi roce y hace un pequeño brincó... Su mano comienza a hacer entre caricia y sobar una cosa muy sutil... Yo estoy dispuesta a dejarme llevar y que pase lo que tenga que pasar, necesito y tengo ganas de sentirme viva aunque sea con un extraño.
*Romen*
Una vez abrazados Dafne me comenta que está a gusto en mis brazos y eso me hace soltar una sonrisa y quererla tener más pegada a mí, por tal motivo la atraigo a mi pecho sin saber dónde tiene su mano, ya me di cuenta, está por un lado de su cadera, lo pude notar porque al momento que la hice más para conmigo su mano también de movió y de un roce puso tocar mi erección, ella también supo que fue lo que toco ya que su cara está entre mi cuello, y no se da cuenta q su respiración me está alterando más. O me levanto de aquí en este momento o me quedo a que pase algo glorioso.
Pues sin más él trata de sacar su brazo que está en la parte de abajo de Dafne, ella le pregunta que si ya se va, el le comenta que si, al ve que su temperatura a regresado a su normalidad ya no es necesario seguir invadiendo su privacidad.
No te preocupes Romen, no invades nada. Lo volteo a ver y le suelto una pequeña y sutil sonrisa junto a un casto beso entre el inicio del labio y su mejilla.
Romen entiende perfectamente la indirecta, se queda ahí conmigo e inicia lo que estaba previsto...
Caricias solidas y firmes de Romen por todo mi cuerpo, arriba a bajo, piernas, abdomen, y solo yo cierro los ojos necesito disfrutar de este momento pues no sé si volverá a repetir.
Mi mano acaricia su brazo musculoso, llegando a su espalda bien tonificada, con mis uñas lo acarició hasta llegar al final de la espalda, esté ejemplar de caballero está hecho a mano pues sus glúteos están firmes y bien redondos, se nota que trabaja mucho en su cuerpo.
Y de pronto mis ojos se ponen en blanco soltando un gemido suave, su beso en el cuello fue algo que no esperaba, y recorre hacía abajo llegando a mi pecho derecho sus besos llenaron de sensaciones que jamás había tenido, era tan cálido en sus caricias.
Romen toma a Dafne por la cintura y su mano inicia a viajar a sus zona erógena, mientras susurra en su odio "Puedo" a lo que Dafne solo asiente con su cabeza que sí. Era tanto el placer que no podía articular alguna frase o palabra.
Una vez con el permiso autorizado, Romen baja el bikini de encaje n***o y conforme va bajando, los besos ahora son en el abdomen, después se funden entre la ingle para posterior jugar con su lengua y dar un placer como hace mucho no lo sentía.
*Dafne*
Pero que está pasando conmigo jamás había tenido sexo con un desconocido, con *Robert* dure meses antes de nuestro primer encuentro. Y mira ahora han pasado 24 horas y ya estoy teniendo sexo con un hombre que está guapísimo, que me ha tratado como Reyna, hasta pareciera que él fuera mi pareja de años, enamorado como loco de mí. Pues como dije cuando venía a la cabaña a disfrutar, aceptar nuevos retos, y si algo se me antoja a comer lo, y eso esto haciendo, el se me antojo. Y si que sabe hacer bien su parte... Sus besos son en los puntos indicados. Me está pidiendo permiso para a... Mi mente se pone en blanco pues Romen está jugando con su lengua por toda mi zona íntima, me hace ver estrellas este chico si que sabe cómo moverla, si esto hace con la lengua no quiero esperar más para ver qué hace con su m*****o.
*Romen*
Y con su permiso puedo hacerle placer hasta que me diga que no puede con más...
Mi lengua sube y baja en sus labios, la meto y siento su sabor peculiar, me doy cuenta que está muy exitada y mojada, eso hace que me exite más y no querer esperar más para poder mostrarle como tiene mi m*****o de rígido. Siento que está a punto de explotar de tanta sangre acumulada, pienso en otra cosa, aunque es muy difícil dejar de pensar en ella y en su manera de gemir y los gestos que hace de placer, se que le gusta casa vez se moja más, miro arriba y veo sus pechos firmes, se que está muy exitada todo su cuerpo así lo refleja.
Le doy una última chupada y movida de lengua, es momento de ir a sus pechos, ya los deje solos mucho tiempo. Comienzo a besarlos al mismo tiempo que una mano amasa al otro que queda libre, y mi mano libre está jugando abajo, no dejo ninguna zona libre... Y ella lo disfruta cada vez más. Creo q hasta el dolor del tobillo olvidó pues sus piernas se mueven sin parar.
*Dafne*
Y ahora Romen esta haciendo que mi cuerpo tenga sensaciones jamás amantes experimentadas, ¿Será esto un orgasmo? Si es así quiero tenerlos diarios.
Y su mano juega dentro de mi, sus dedos entran y salen, traen un ritmo que pff me está paralizando las piernas.
Romen se aleja de mí, y saca un paquete plateado con n***o y letras rojas, este chico cada vez me agrada mas, no quiere hijos ni infecciones, nos cuida a los dos. Pero se que sigue lo más intenso del acto s****l, su m*****o dentro de mí.
*Romen*
No puedo esperar más necesito sentir sus paredes vaginales en mi virilidad, así que me pongo el preservativo y estoy dispuesto a rematar en una estocada suave pero de un solo empujón. Que sienta pero que no le duela, que le guste que la penetre y que me lo pida ella con pasión.
Me pongo de rodillas subo sus caderas con mis manos y bajo para poder entrar entre sus piernas, juego unos segundos avisando que ya está por entrar así que sin un rechazo o alguna objeción depar te de Dafne, me dispongo a hacerlo lo inevitable.
Por su parte Dafne recibe toda la hombría de aquel jóven un grito la delata de placer que ha sentido, y así pasan unos segundos entrando saliendo, jugando en círculos, pequeños movimientos de entrada y salida que Dafne y Romen disfrutan al máximo. Romen en un movimiento involuntario de Dafne, siente tanto placer que no puede evitar y deja salir todo eso retenido en el preservativo. Sellan ese cálido encuentro s****l en un beso apasionado como de una pareja que se ama realmente.
Se queda fundidos en un sueño profundo.