POV de Julian Mi teléfono no dejaba de sonar, pero lo ignoré. Era mi padre, y no estaba de humor para hablar con él. Acababa de gastar los últimos diez mil dólares que quedaban en mi cuenta bancaria, mi último dinero. Estaba oficialmente arruinado. La mayor parte la había desperdiciado en el juego y en las putas; se había convertido en una adicción que ya no podía controlar. Me senté miserablemente en aquel bar barato, consciente de que todo se había ido a la mierda y sin tener la menor idea de dónde iba a sacar dinero después. Seguía mirando el saldo vacío, pero mi visión se veía interrumpida una y otra vez por las insistentes llamadas de mi padre. Todo era culpa de mi estúpida exesposa, Valeria. Lo había perdido todo por ella. Se las arregló para arruinarme en cuestión de meses, cuand

