Lo admito, también me haces sentir importante seguido.
Admito, que cuando me guardas el lugar a tu lado en las mañanas, me encantas aún más.
Que cuando dibujaste mi nombre con un trazo tan delicado, me sacaste una sonrisa. Después de las mariposas, ver mi nombre escrito por ti es mi dibujo favorito.
Admito, que cuando me dedicas cada una de tus sonrisas, me desbordo de felicidad. Y últimamente son muchas las que me has regalo.
Afirmo que cuando estás cerca, me haces bien, tú y cada cosa que te define. Me transmites paz.
Y también que ya no piensas en ella, como antes...