Doce

217 Words
Han pasado catorce días desde que dejaste de verla. Catorce días desde que supiste que yo existía. Si bien estamos en el mismo curso, tú y yo nunca fuimos buenos amigos. Aunque ahora creo que lo somos. O al menos, eso es lo que tú dices, yo siento que todavía me falta bastante para entusiasmarme con esa palabra. No sé si tomarlo como algo bueno o malo. Si sentirme bien o jodidamente destrozada. Ser tu amiga no es divertido. No, sabiendo que te quiero. No, sabiendo que los amigos nunca tienen citas. Sabiendo que jamás me darás un beso de buenas noches, o de buenos días, o simplemente cuando esté distraída, así sin aviso, un beso, al fin y al cabo. Que nunca mis dedos estarán entrelazados con los tuyos, que nunca tu pulgar me va a acariciar la barbilla, o tu mano a apretarme el muslo. No, si solo me ves como una torpe chica desprolija y despreocupada a quien acudir para hablar de quien realmente te gusta. Ni que en tu cabeza se te cruzará ni una sola vez el pensamiento de que soy linda, o lo suficientemente interesante para construir algo más que una amistad. No, teniendo claro que jamás tus labios tocarán los míos ni tus manos jugarán con mis cabellos por horas. No, sabiendo que tu amor es para ella...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD