Julieta. Despierto por el sol impactando en mi rostro, la mañana de hoy me da la bienvenida de manera placentera sin embargo los gritos de mi madre me sacan de mi momento de paz, recordándome que tengo que ir a la universidad, suelto un gruñido contra la almohada y me levanto para ducharme. Llego al baño mirándome en el espejo y hago una mueca al ver mi rostro. ¡Estoy horrible! Necesitaría de un milagro si quería verme decente hoy. Me ducho rápidamente y al salir me peino, intentando aplacar el salvajismo que tiene mi cabello hoy, luego de maquillarme un poco tomo mi bolso saliendo de la habitación, mis pasos se dirigen afuera con precisión mientras mi pereza y falta de ganas de estudiar el día de hoy se acentúan, dentro de una semana serían los exámenes de final de semestre, si,

