Julieta Las palabras se atoran en mi garganta cuando recibo la noticia, impactado pues se trataba algo que no me esperé nunca, ni siquiera en mis peores pesadillas o en mis más locos pensamientos. Sí, sabía que la vida era impredecible, pero a veces la realidad exageraba en cuanto a lo cruel que puede llegar a ser el mundo, la realidad se supera a sí misma cuando de desgracias se trata. La cara de Matteo se ha convertido en un poema de mal gusto, bastaba con verlo a los ojos para obtener la confirmación de que esto no se trataba de una broma retorcida. Sus ojos pelados por las lágrimas, tornados de rojo, aquellos que tantas veces admiré ahora se encontraban como un par de abismos de dolor y sufrimiento que no hacen más que acentuar el vuelco en mi estómago. Siento que podría expulsar

