—¿Te sientes mejor? — Jimin le preguntó a Hoseok quien seguía tumbado en el sillón, medio dormido. A Jimin le aterraba que contrajera alguna infección o algo que fuera mortal para su salud, y rogaba en cada segundo que la herida de Hoseok mejorara, porque parecía algo decaído. —Quiero dormir un poco, ¿podrías traerme algunas mantas? Tengo un poco de frío. —Pidió, abrazando un cojín con fuerza. Todo su cuerpo comenzaba a temblar por el frío. —Sí, claro ahora vuelvo. Jimin se puso de pie, y corrió hasta las habitaciones de arriba para buscar mantas o algo que tuvieran caliente a Hoseok, quería que su amigo estuviera lo más cómodo posible. Abrió un ropero pero estaba vacío, solamente habían dos blusas y por lo que podía distinguirse eran papeles personales. De pronto alguien entró a la ha

